Por Carlos Azpe Fimbres

Esta semana se anunció un incremento del 8% en la electricidad para uso doméstico, 12% para uso industrial y comercial,  es el primer aumento sustancial y masivo ya que el anterior había sido solo para consumos excedentes.

Apuntaría dos ideas para ayudarme a encuadrar este incremento, la primera es que este incremento viene como consecuencia sobre el aumento de los insumos para generarla como son el gas y gasolina, que por cierto fue el mismo gobierno quien aumento el precio, no intenta absorbe un ajuste en productividad de la compañía que tanta falta hace ante la competencia internacional que viene, sino que lo lleva directo a su tarifa, segunda reflexión, no hay proporcionalidad, el incremento de 8% a todo el país para consumo doméstico  es  inequitativa, no es lo mismo la proporción del gasto en CFE de una familia del centro de México a la de un estado del Noroeste, el 8% del nuevo aumento va sobre el 30% del ingreso de una familia sonorense con lo que el impacto en la disminución del poder adquisitivo de su gasto disponible resulta 300% más alto que otros estados,  mientras que en el sur el 8% va sobre una proporción del 10% de su gasto en electricidad no afecta tanto la pérdida de su poder adquisitivo, ya que consume menos electricidad al contar con temperaturas promedio menores a 40 grados, que no usa “refrigeración 220” como las que es común aquí en todos los hogares de cualquier estratos socioeconómicos.

La propuesta seria que el incremento fuera directamente proporcional a un criterio de equidad y proporcionalidad en materia de poder adquisitivo como unidad de medida en el incremento.

Reinventarse o desaparecer

Platicando en la semana con un amigo que vive y trabaja en el continente asiático, en China, para una empresa Americana que se estableció hace 10 años aprovechando los costos de mano de obra, me dice que China esta cambiando, hay infraestructura de país desarrollado modernas carreteras y mejores viviendas y edificios,  lo cual ha elevado la calidad de vida y el nivel de bienestar de las familias chinas, pero en este nuevo escenario en contraparte ha elevado los costos de producción particularmente la mano de obra, por lo que en buena medida las nuevas inversiones globales están buscando otros países asiáticos en una etapa temprana de desarrollo tal cual como fue china hace 15 años, con salarios más económicos, ya no les resulta rentable ese país.

De lo que pude comentar con mi amigo que tiene ya experiencia de varios años alla, me dice que son tiempos diferentes, ahora las empresas “nos estamos reinventando”, los que inicialmente llegamos allá para producir un determinado producto resulta que ya no es  negocio, “buscamos nuevos clientes nuevos productos para continuar la planta” , ahora las compañías en el último eslabón de la cadena modifican sus productos y con ello se altera todos su clúster de proveedores, me ponía el caso de las empresas aeroespaciales que en la búsqueda de bajar costos, por ejemplo, sustituyen las tablets y utilizan mejores conexiones de bluetooth, son tiempos de innovar, de eficiencia y de reducir costos en la industria.

En este escenario de innovaciones tecnológicas que afectan a empresas con grandes inversiones en maquinaria hay que buscar reinventarse para poder sobrevivir en los mercados, desarrollando alternativas de nuevos productos y nuevos mercados aquí y en China.

Me deja pensando sobre cómo el modelo proteccionista que se quiere impulsar “protege” el empleo pero va en sentido contrario a la rentabilidad empresarial al deseo de reinventarse del progreso y competitividad actual, y al desarrollo de tecnologías, así sucede con el proteccionismo , el conformismo en el estado del arte de las cosas nos lleva a estándares de vida y bienestar de 50 años atrás, solo basta ver el espejo  de países como Cuba y sus imágenes de la vida diaria, autos, casas y comercios, que son más que explicitas de su realidad, buen escenario para filmar una película de los años cincuenta.

Quién pierde más en la mesa con el TLC

La dependencia de México en el TLC en el total del comercio exterior mexicano es superior a los otros dos países integrantes, mientras que para nosotros su tamaño es del 85%, para Canadá es del 60% y para Estados unidos es cuando más del 30%, el impacto de eliminar el TLC en ese sentido afectaría más a México, aunque la buena noticia, es que el proceso o impacto no es tan inmediato dado que es el sector manufacturero el más relevante y no es posible cerrar fábricas de la noche a la mañana con lo que traducido en la economía su efecto para propósitos practicos es lento, lo que permite diversificar el comercio hacia otros países de alta intensidad comercial como son Europa y Asia, realmente América del sur no se considera con países de alto registro de comercio internacional a nivel mundial.

Tenga una excelente semana, el clima exterior es aún agradable aprovechemos para convivir al aire libre haciendo planes con la familia en función de sus gustos, no de los nuestros.

Director de Simsa Marketing, maestría en economía por el ITAM.

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