Por: Manuel R. Medina

Vivir en el Occidente de los Estados Unidos es una de las mejores experiencias que un deportista profesional puede vivir; por un lado, California y Arizona son garantía de sol y buen clima durante casi todo el año, el estado de Washington es uno de los más bellos de la Unión Americana y en Colorado se vive bien y seguro. Pero en las Grandes Ligas, los equipos del Oeste de la MLB están condenados.

Y no, no es ninguna maldición sobrenatural ni nada parecido, es ciencia pura. Este lunes el Departamento de Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos publicó un reporte sobre como viajar al Este del país afecta a los jugadores de las Ligas Mayores que viven en el lado contrario del país, lo que podría explicar un poco el gran dominio que tienen aquellas novenas que residen cerca del Atlántico y el Golfo de México. De acuerdo la investigación publicada por Alex Song, Thomas Severini y Ravi Allada; el famoso efecto “jet lag”, mejor conocido en español como descompensación horaria tras viajar en avión a un nuevo huso horario, es lo que tiene condenados a los equipos del Occidente a no poder ser grandes ganadores dentro de la MLB.

¿Pero en realidad el cansancio de viajar a un nuevo horario puede acabar con las posibilidades de título de un club? La respuesta es un sí mayúsculo. De acuerdo a la lista de campeones de la Serie Mundial, apenas 14 campeonatos de 112 disputados han podido ser ganados por equipos ubicados en el Oeste de los EU. Incluso, es tal el dominio del Oriente que pasaron 55 años, desde el inicio de la era del beisbol profesional, hasta que una franquicia de este lado del país pudo ganar una corona. La hazaña fue lograda por Dodgers de Los Ángeles en 1963. El estudio fue hecho con datos recopilados durante 46 mil 535 juegos de la MLB jugados entre 1992 y 2011, en donde se encontraron 4 mil 919 instancias de novenas que tuvieron que soportar al menos dos horas de “jet lag”.

De acuerdo a una plática de Allada con el blog Gizmodo, los equipos del Este disfrutan mayores victorias ya que “al viajar al Oeste, tu cuerpo se ajusta al cambio levantándose más tarde y yendo a dormir más temprano en relación al tiempo de tu localidad y tu reloj biológico interno”. Para poner un ejemplo, Allada habló que aquellos equipos que viajan de Oeste a Este, tienden a permitir un mayor número de cuadrangulares por juego que aquellos que hacen el traslado de Este a Oeste. El incremento es de apenas 0.1 y 0.2 carreras por juego, lo que quizás no se vea como un margen muy amplio, pero teniendo en cuenta que los equipos de Grandes Ligas tienen programados al menos 162 juegos al año, el aumento es muy dañino en sus aspiraciones para el triunfo.

De acuerdo al estudio, las novenas del Occidente de los Estados Unidos deberían prevenir más sus viajes y planearlos con mayor cuidado, enviando de ser posible primero a sus pitchers abridores para que se acostumbren al nuevo horario. De lo contrario los equipos del Oeste de la MLB están condenados a seguir sin poder obtener una corona del Clásico de Otoño.

Manuel R. Medina es un periodista deportivo que por más de diez años ha cubierto Liga MX, Liga de Ascenso, NFL, NBA, MLB y otros deportes. Su trabajo lo ha llevado a dos copas del mundo, en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, Copa América Chile 2015, Copas Oro, además de numerosos viajes para dar a conocer la información deportiva de primera mano. Acaba de regresar de Río de Janeiro tras cubrir los Juegos Olímpicos 2016. Puedes seguirlo en Twitter en @manuelmedina.

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