Por: Víctor I. Castro | @Chikoelektriko

Este pasado fin de semana, compañeros de El Tijuanense.com viajamos al poblado de El Golfo de Santa Clara, en Sonora, localidad de apenas poco más de 7,500 personas y que su sustento principal es la pesca.

Entre los datos que más me llamó la atención, fue el comentario de un pescador, quien mencionó una frase respecto a las “ideas nuevas de los extranjeros” que afectan a la comunidad.

Y es que es cierto, en un mundo donde actualmente pensamos en los derechos de las mascotas, la protección de animales, el cuidado del medio ambiente, no nos ponemos en los zapatos de aquellas personas que viven en comunidades alejadas de todo esto “posmodernismo” e ideologías de “millenials”.

Es por ello que reflexioné y dije… ¿Cuanto daño podría hacer una comunidad de 7,500 personas en el Golfo de Santa Clara al ecosistema, pescando curvina golfina conscientes de su temporalidad y siendo este su principal motor económico?, exacto, no mucho.

Al contrario, la corrupción se convierte entonces en el principal culpable del daño al medio ambiente, de la extinción de algunas especies en el Golfo de California, como la Vaquita Marina y la Totoaba. Pues es más probable que sean empresas grandes, aliadas con funcionarios, quienes pesquen a grandes cantidades, sin regulación, sin permisos, sin supervisión de si dañan a los animales en peligro o no. Tal como sucede con el Borrego Cimarrón en Baja California, el elefante en Asia y África u otras especies que viven la misma situación.

¿Es entonces justificable que por ideas de personas que vivimos a cientos de kilómetros alejados de dichos poblados, afectemos la economía de todo un pueblo?  En mi opinión no debe ser así, por más ideas revolucionarias, debemos comprender como se vive en lugares chicos, con tradiciones de más de 3 generaciones.

Tal como sucede con comunidades indígenas que de eso vivían desde tiempos remotos. Baja California y Sonora, hablando específicamente, fueron habitadas por comunidades dedicadas a la pesca, al contrario de otras zonas del país donde se practicaba la agricultura.

Lo dijo el pescador, son activistas ambientales extranjeros que ni siquiera saben nada del pueblo, de las actividades sociales y económicas del lugar, pero que buscan proteger a los animales, sin importar la afectación de los mismos seres humanos.

Considero que una recomendación que debemos tomar entonces,  es que más allá de quedar bien entre los grupos sociales actuales, pensando superficialmente en temas que deberían ser bien analizados, reflexionemos el contexto de otras localidades, donde habitan y convergen seres humanos y seres vivos.

El autor es egresado de la Lic. Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Ha colaborado en distintos medios de comunicación, entre ellos Radió Fórmula y el Instituto Mexicano de la Radio. Actualmente es redactor en El Tijuanense.com 

Comentarios

Comentarios

SHARE
Previous articleJapón sigue arrebatando juegos
Next articleSe incendia yonke en Los Pinos
El autor es Lic. Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Ha trabajado para medios de comunicación como Radio Fórmula, El Tijuanense.com y colaborado en el Instituto Mexicano de la Radio.

LEAVE A REPLY