El condenado por homicidio que en dos ocasiones fue liberado gracias a su talento para cantar y luego se convirtió en una figura clave de la música

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Mientras Lead Belly vivió, la mayoría de los medios solo hacía referencia a él como a un «juglar asesino», y solo después de su muerte se descubrió el verdadero alcance de su talento

Por Actualidad RT

Luisiana.- En la historia de la música hubo personas cuya vida parece sacada de una película, y una de ellas ha sido, sin duda, el estadounidense Huddie Ledbetter, más conocido como Lead Belly. Al principio nadie sospechaba que ese hombre, que tuvo varios problemas con la ley a lo largo de su vida, escondía un talento musical que llegó a tener una gran repercusión en la cultura de la segunda mitad del siglo XX.

Ledbetter nació en 1888 (aunque existen dudas sobre la fecha y el año de nacimiento) en una familia de aparceros en la localidad de Mooringsport (Luisiana) y durante los primeros años de su vida trabajó en los campos de algodón junto con sus padres. Pero muy pronto se descubrió su interés por la música y gracias a sus tíos músicos aprendió varias canciones. A la edad de 7 años le regalaron un acordeón, y a los 15 ya tenía una guitarra. El joven aprendió a tocar una variedad de piezas y descubrió que podía ganar algo de dinero interpretándolas en pequeñas fiestas locales. En 1906 abandonó Mooringsport para ganarse la vida como músico.

La primera mitad de la década de 1910 fue clave en su carrera: empezó a tocar la guitarra de 12 cuerdas, instrumento que se convertiría en el principal a lo largo de su carrera, y en 1912 conoció a Blind Lemon Jefferson, un cantante de blues ciego que logró la fama en los años 20 y que hasta ahora es considerado una de las figuras clave de este género musical. Sin embargo en esa época ambos se ganaban la vida en las calles de Texas y aprendían el uno del otro, aunque luego sus caminos se separaron. Ledbetter se vio involucrado en un altercado en 1915 y fue condenado a 30 días de cadena de presidiarios, obligado de realizar trabajos junto con otros presos con los que fue encadenado. Sin embargo, nunca cumplió la condena, al lograr escapar pocos días después y mudarse a De Kalb (Texas) con su esposa, bajo el nombre de Walter Boyd.

Arrestado y liberado gracias a sus canciones

Sin embargo esa no fue la última condena que recibió. Dos años después protagonizó otro altercado que terminó con un hombre muerto a tiros. Aunque Ledbetter aseguró que había actuado en defensa propia, fue condenado a entre 7 y 30 años de prisión y trasladado al centro penitenciario de Sugar Land (Texas). Era bastante común para los presos cantar algo de ‘folk’ o canciones improvisadas, y Ledbetter —que en ese entonces ya había recibido el apodo de Lead Belly— ‘absorbió’ muchos de esos temas para su repertorio.

Y a partir de ese momento empezó lo que se convirtió en el tema principal de la fama que ganó durante la vida. Un día el entonces gobernador de Texas, Pat Neff, visitó la prisión y las autoridades del centro penitenciario organizaron un pequeño ‘show’ para él en el que tomaron parte varios de los presos. Uno de ellos fue Lead Belly, que sorprendió al político con una canción en la que decía: «Si te tuviera a ti, gobernador Neff, como me tienes a mí, mañana me despertaría y te liberaría». Y de hecho, en enero de 1925, el último día en el cargo de gobernador, Neff autorizó su liberación, pese a que una de las promesas principales de su campaña electoral había sido poner fin a los indultos a los presos. Muchos sugieren que Neff tomó la decisión al quedar muy impresionado con la actuación de Ledbetter, si bien la versión oficial sostiene que fue liberado porque ya había cumplido el mínimo de su condena y por «buen comportamiento». En cualquier caso, fue uno de los únicos 5 presos a los que Neff otorgó un indulto durante su mandato.

Tras ser liberado, Lead Belly volvió a Luisiana y siguió interpretando canciones para ganar dinero. Sin embargo, 5 años después volvió a ser arrestado, esta vez por «asalto e intento de homicidio» luego de un episodio en la ciudad de Shreveport, cuando fue agredido por varias personas blancas mientras disfrutaba de la actuación de una banda del Ejército de Salvación y al sacar un cortaplumas hirió a uno de ellos en un brazo. Esta vez recibió una condena de entre 6 y 10 años y fue trasladado a la Penitenciaría Estatal de Luisiana, en la ciudad de Angola.

Esta vez la chance para la libertad se presentó para Lead Belly de la mano del reconocido folclorista estadounidense John Lomax y su hijo Alan, que viajaban por varias prisiones del sur de Estados Unidos en busca de canciones tradicionales afroamericanas que no estuvieran ‘contaminadas’ por la música popular de la época y pensaban que los presos que llevaban ya varios años tras las rejas podrían conocer algunas. Al llegar a la prisión de Angola en 1933, les recomendaron a Lead Belly, que ya era conocido en el centro penitenciario por sus canciones y sus habilidades como trabajador. Ambas partes encontraron lo que buscaban: a los Lomax les interesó el gran repertorio de Ledbetter —en esa ocasión el cantante grabó 12 canciones para ellos—, mientras que este vio a los dos folcloristas como una oportunidad de ser liberado. Cuando John y Alan regresaron un año después, Lead Belly ya tenía preparado el tema ‘Governor O.K. Allen’, en el que le pedía al gobernador del estado que lo liberara, y les preguntó si podían entregar la grabación a la oficina de la autoridad. Se desconoce si Allen llegó a escucharla, pero el 25 de julio de 1934 sí le otorgó un indulto, y otra vez el documento rezaba que fue por buen comportamiento.

¿Una verdadera amistad o nada más que ‘business’?

Tras volver a Shreveport, Ledbetter pidió a John Lomax trabajo, se convirtió en su chofer y lo acompañó en una gira por EE.UU. en búsqueda de canciones. Por su parte, el folclorista estaba feliz de haber encontrado a un hombre de tanto talento —su repertorio ya contaba con todo tipo de canciones, desde el ‘folk’ hasta el ‘gospel’— y con una historia de liberaciones y un pasado violento tan inusual.

De hecho, mientras Lead Belly cumplía su segunda condena, otro preso le asestó una cuchillada en la garganta, pero Ledbetter se apoderó del arma y apuñaló al propio agresor, antes de que intervinieran los guardias y ambos recibieran ayuda médica. También hay otra versión de lo sucedido, según la cual Ledbetter lo mató luego de sacar el cuchillo de su propio cuello, apunta el periodista ruso experto en ‘jazz’ Kirill Moshkov en su libro ‘Blues. Introducción a la historia’. En cualquier caso, el resto de su vida el músico luciría camisas de cuello alto o una banda alrededor del cuello para ocultar la cicatriz.

Lomax pidió a Lead Belly que tocara canciones durante varios eventos en los que participó durante la gira y contaba a todos cómo conoció al músico.  Mientras, en los medios locales lucían titulares como «Un tierno cantante de la tierra de los pantanos viene a interpretar un par de canciones entre homicidios», «Doble asesino se asegura, cantando, su camino a la libertad», o «Un juglar asesino».

Lomax ayudó a Ledbetter, ya casado por segunda vez, a mudarse a una casa en Wilton, Connecticut, cuya dueña era Mary Elizabeth Barnicle, otra especialista en la música ‘folk’, y gracias a los esfuerzos de John y sus socios el cantante firmó un contrato con la compañía American Recording Corporation (ARC) para grabar una selección de sus canciones. No obstante, pese a que Lomax destacaba el repertorio ‘folk’ de Lead Belly, la empresa estaba interesada en primer lugar en el ‘blues’. Al final, el intérprete grabó 43 canciones para la ARC, de las que solo 6 salieron a la venta y no tendrían mucho éxito. Mientras que entre los temas que no le parecieron interesantes a la compañía figuraba ‘Irene’, considerada una de las canciones más destacadas de Lead Belly.

A pesar de ayudarle gracias a su autoridad y amplio círculo de conocidos, Lomax lo presentaba ante el público principalmente como un ‘cantante asesino’ —Lead Belly a menudo tuvo que actuar vestido de preso y contar la historia de sus encarcelamientos—. Además,  Lomax se quedaba con la mayoría del dinero que ganaron, hasta de lo que el público metía en el sombrero de Lead Belly durante las actuaciones. Según ha recordado la sobrina del cantante, Tiny Robinson, cada vez que aparecía un artículo sobre él en los medios, en primer lugar se destacaban los episodios violentos que había protagonizado, dejando en segundo plano su música, o se afirmaba que odiaba a las personas blancas, lo que según ella era «falso», porque «tuvo la misma cantidad de amigos blancos que negros». El retrato que se presentaba al público no se correspondía con la realidad: «Lo he escuchado hablar de su vida una y otra vez. Siempre decía: ‘He pagado por mis malos hechos y lo hice todo para disfrutar de la buena parte [de la vida]'», afirmó Robinson, citada por el productor y archivista Jeff Place en un artículo para Smithsonian Folkways, parte del Instituto Smithsoniano de educación e investigación.

Todo ello llevó a que hacia 1940 el músico se hartara de John Lomax y se distanciaran.

El primer éxito y lo que pasó después

Un año después Lead Belly conoció a Moses Asch, un polaco que era propietario de un sello en Nueva York. Ambos muy pronto entablaron amistad y, cómo recordó el propio Asch en 1971 «se entendieron de inmediato» y Lead Belly entendió «perfectamente» su esquema de cómo debe ser una grabación. Pero a diferencia de lo que Lead Belly había grabado antes, Asch le pidió interpretar canciones para niños que Huddie conocía desde su niñez. Y el resultado fue más exitoso que lo que el músico había grabado con Lomax.

Asch tenía una visión diferente del proceso de grabación: trataba de crear una atmósfera informal y permitía a los músicos elegir su repertorio. Y no se trataba solo de canciones para niños, sino de todo tipo de temas. A cantantes como Lead Belly «no le dices nada porque sabían exactamente lo que querían», recordó Asch. Todo lo que se necesitaba era preguntarles «qué querían decir y en qué tipo de cosas íbamos a trabajar», agregó.

En ese período la vida de Huddie Ledbetter cambió drásticamente.  El artista llegó a conocer a icónicos intérpretes de ‘blues’ como Sonny Terry, Brownie McGee y Big Bill Broonzy, o a cantantes de ‘folk’ como Pete Seeger o Woody Guthrie. En cuanto al tema financiero, Asch era más justo que Lomax a la hora de ofrecerle el salario a Ledbetter, si bien las principales ganancias provenían de los conciertos.

Además de Asch, tuvieron un papel muy importante en el legado del músico Frederic Ramsey Jr. y Charles Edward Smith, dos especialistas en ‘jazz’ que buscaban las raíces de esta música en las canciones de la población afroamericana. Y otra vez, el rico repertorio de Ledbetter resultó ser muy útil. Ramsey y Smith pensaban que había muy pocas grabaciones de este y lo invitaron a una serie de sesiones, que serían grabadas en una atmósfera informal y fuera del estudio. Como resultado, grabó decenas de canciones para ellos, muchas de las cuales quedaron registradas por primera vez.

Estas sesiones resultaron ser muy oportunas para recopilar el legado de Lead Belly, dado que fueron unas de las últimas grabaciones que hizo. En 1948 durante un concierto el músico se dio cuenta de que no podía tocar la guitarra y posteriormente fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Huddie Ledbetter falleció en diciembre del año siguiente.

El legado del que no pudo disfrutar

«Contar la historia musical de Lead Belly […] significaba contar la historia de las raíces del ‘blues’ y el ‘folk’ en el ‘rock and roll'», escribió Robert Santelli, director ejecutivo del Museo Grammy y autor de decenas de libros sobre la música estadounidense, en sus comentarios para una selección de las mejores canciones de Lead Belly estrenada por Smithsonian Folkways en 2015.

«Lead Belly se movía a través de los géneros de la música estadounidense y de los círculos de canciones de manera natural y sin esfuerzos»; era «la propia definición de una máquina de discos humana» que «nunca entendió en qué tesoro de la música estadounidense se había convertido durante su vida», según Santelli. De hecho, sus canciones se volvieron grandes éxitos solo pocos meses después de su fallecimiento. Varios artistas y amigos del difunto músico organizaron una serie de conciertos y sacaron a la venta varias selecciones de sus canciones. La banda ‘The Weavers’, entre cuyos miembros figuraba Pete Seeger, empezaron a interpretar temas de Lead Belly como ‘Rock Island Line’, ‘Silvy’ y  ‘Goodnight Irene’, esta última canción se convirtió en un ‘hit’ ya en 1950, menos de un año después de la muerte del artista.

En ese momento varios medios empezaron a interesarse por la figura detrás de la canción. A su vez, varias empresas discográficas mostraron su interés en las canciones que había grabado, dado que muchas de ellas permanecían en los archivos y nunca habían llegado a las tiendas. Pocos años tras la muerte de Ledbetter, durante la época del resurgimiento del interés del público por la música ‘folk’, estas grabaciones se convirtieron en verdaderos éxitos. Además, en 1976 fue estrenada una película biográfica que contó la vida de Huddie Ledbetter, interpretado por el actor Roger E. Mosley.

Durante las décadas posteriores a su muerte, el legado de Lead Belly no ha dejado de ser actual: la versión de su canción ‘Cotton Fields’ interpretada por la cantante Odetta en 1954 se convirtió en un éxito, y posteriormente bandas como ‘The Beach Boys’ o ‘Creedence Clearwater Revival’ sacaron sus propias versiones del tema a finales de los años 60. El líder de ‘Nirvana’ Curt Cobain fue un gran admirador del talento de Lead Belly, y la canción ‘Where Did You Sleep Last Night’ (también conocida como ‘Black Girl’ o ‘In The Pines’) interpretada por la banda fue todo un éxito.

Mientras, músicos como Tom Jones o las bandas ‘Ram Jam’, ‘Spiderbait’ y ‘Larkin Poe’ hicieron sus propias versiones del tema ‘Black Betty’. Además, a lo largo de los años en los conciertos conmemorativos dedicados a Lead Belly han participado músicos como el ganador de varios premios Grammy Buddy Guy, el exvocalista de ‘Led Zeppelin’ Robert Plant, el reconocido músico de ‘blues’ Walter Trout o el excantante de ‘The Animals’, Eric Burdon, entre muchos otros.

Lead Belly fue incluído en el Salón de la Fama del Rock and Roll de manera póstuma en 1988, y en 2008 en el Salón de la Fama de la Música de Luisiana (LMHOF, por sus siglas en inglés).

«A lo largo de su vida ha tenido tanto buena como mala suerte, y esto se sintió en su música también. Lead Belly sabía el dolor de los centros penitenciarios y la pasión por la vida que tienen las personas libres. Ambas emociones a menudo han sido evidentes en sus mejores canciones», escribe Santelli. Huddie Ledbetter cantaba de las cosas que todos conocen: las relaciones románticas, los problemas de la clase obrera, la religión, la política, los niños, todo encontró un camino a su repertorio y fue acompañado por la icónica guitarra de 12 cuerdas. ¿Podría este ser el secreto que lo convirtió en uno de los mejores ‘songsters’ del siglo XX?

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Redacción Tijuanense

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