El día que México llegó al quinto partido

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La historia de la selección mexicana de fútbol en las Copas del Mundo está marcada por la maldición que parece que les impide alcanzar los cuartos de final, pero en una ocasión la rompieron

Siempre que llega la fecha de disputar una Copa del Mundo hay un tema que está presente entre los aficionados del Tri: el quinto partido. Y es que la selección mexicana, a lo largo de la historia, ha estado marcada por una maldición que parece impedirles avanzar más allá de los octavos de final en un Mundial. Solo en una ocasión consiguió disputar los ansiados cuartos de final: en 1986.

En 1986, México albergaba la segunda Copa del Mundo de su historia. 16 años atrás, el Estadio Azteca de México había albergado la final del Mundial de 1970, en la que Pelé, y la selección brasileña, se consagraron como uno de los mejores equipos de la historia del fútbol. En aquel Mundial, México también alcanzó los cuartos de final, pero no el quinto partido. Sí, lo lógico es que ese quinto partido y la eliminatoria de cuartos sean lo mismo, pero aquella Copa del Mundo la disputaron 16 selecciones separadas en 4 grupos, de manera que se clasificaban las dos primeras de cada grupo a la ronda de cuartos de final.

Tras la celebración del Mundial en Alemania (1974), Argentina (1978) y España (1982), México volvió a albergar una nueva Copa del Mundo, que también sería recordada gracias a Maradona, pero esa es otra historia. Como es lógico, la selección anfitriona, clasificada al Mundial por albergar el torneo, tenía un objetivo principal: alcanzar el ansiado quinto partido, y si era posible, avanzar hasta la final. Y por fin, en su territorio, lo consiguió.

El Tri quedó encuadrado en el Grupo B junto a Paraguay, Bélgica e Irak, así que todo hacía pensar que la clasificación a las rondas eliminatorias estaba prácticamente garantizada. Una victoria ante Bélgica (1-2) y ante Irak (0-1) y un empate frente a Paraguay (1-1) sellaban la clasificación de los anfitriones, entrenados por Bora Milutinovic y que contaba en sus filas con jugadores históricos como Pablo Larios, Carlos de los Cobos, Javier Hernández y el pentapichichi Hugo Sánchez.

El rival de México en los octavos de final sería la selección de Bulgaria, que se clasificó a la eliminatoria como uno de los mejores terceros de grupo. El 15 de junio se dieron cita en el Estadio Azteca de Ciudad de México, donde el Tri, por fin, logró la hazaña. Negrete en el 34’ y Servin en el 61’ pusieron el 2-0 en el marcador. Más de 114.000 espectadores presenciaron la gran gesta de la selección mexicana, que por fin alcanzaba el quinto partido.

Pero las aspiraciones de la selección anfitriona se vieron truncadas en los cuartos de final al enfrentarse a Alemania Federal. El 21 de junio saltaron al césped del Estadio Universitario de Monterrey dispuestos a seguir agrandando el éxito cosechado contra Bulgaria, pero se quedó en eso, en un intento. El partido terminó con empate a cero y se tuvo que decidir en la lotería de los penaltis. México tenía las mismas posibilidades de llegar a semifinales que de caer eliminado, pero sucedió lo segundo. Alemania anotó 4 penaltis, mientras que en el Tri tan solo Negrete fue capaz de marcar gol. México cayó eliminado y Alemania, tras vencer a Francia en semifinales, alcanzó la gran final, pero el destino guardaba a Maradona y Argentina como campeones del Mundo, aunque eso es otra historia.

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Redacción Tijuanense

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