El maracanazo: épica y tragedia

Expresa tu emoción

El Mundial de Brasil 1950 fue testigo de una de las mayores epopeyas de la historia del fútbol

La II Guerra Mundial había terminado 5 años atrás y Brasil acogía la primera Copa del Mundo que se disputaría tras el conflicto bélico. Aquel Mundial iba a ser histórico por el momento político que acababa de atravesar el mundo entero, pero terminó siendo histórico por una gesta inolvidable.

13 selecciones (de 16 que se clasificaron) si dieron cita en la Copa del Mundo: Bolivia, Brasil, Chile, España, Estados Unidos, Inglaterra, Italia, México, Paraguay, Suecia, Suiza, Uruguay y Yugoslavia. Entre las ausentes al torneo estuvo la India, invitada a participar tras la salida de Filipinas, Birmania e Indonesia, pero que no pudo viajar a Brasil por el coste del trayecto. Durante años circuló la leyenda de que la selección de la India no había viajado al Mundial de 1950 porque no se les permitió jugar descalzos, pero acabó por desmentirse.

Aquel Mundial ya comenzó con una organización rara, y es que debido a las selecciones ausentes, se tuvieron que conformar 4 grupos mal distribuidos: el Grupo 1 y el 2 estaban formados por cuatro selecciones cada uno, mientras que el 3 tan solo contaba con 3 selecciones (Italia, Suecia y Paraguay) y el Grupo 4 solo incluía a Uruguay y a Bolivia.

La fase final cambió por completo. En lugar de los típicos octavos, cuartos, semifinales y final, se optó por un formato diferente. Solo se clasificaría la primera selección de cada grupo y esas 4 selecciones formarían un grupo en el que se enfrentarían todos contra todos. El combinado que más puntos consiguiera al final de las 3 jornadas se alzaba con el trofeo.

El último partido, que enfrentaba a Uruguay y a Brasil, terminó siendo una especie de final. Brasil lideraba el grupo con 4 puntos y Uruguay estaba en segunda posición con 3 puntos. A la selección anfitriona le bastaba con un empate para proclamarse campeona del mundo por primera vez en su historia, mientras que a Uruguay solo le valía la victoria.

El 16 de julio de 1950 las dos selecciones saltaron al terreno de juego del estadio de Maracaná. Lo que pasó después es historia del fútbol. Brasil se adelantó gracias a un gol de Friaça, y entonces ocurrió uno de los momentos clave de aquella final. En medio del griterío y la celebración de Maracaná, Obdulio Varela, jugador uruguayo, se acercó a protestar al árbitro un posible fuera de juego. La discusión se prolongó y la tensión de los jugadores brasileños y de la afición se había rebajado, y Obdulio lo sabía. El futbolista charrúa “silenció” Maracaná y evitó el vendaval ofensivo brasileño tras el éxtasis del primer gol. Uruguay ya había cambiado el rumbo del partido sin aún saberlo.

En el minuto 66 Alcides Ghiggia amagó un disparo a puerta y asistió a Juan Alberto Schiaffino, que empató el partido. De nuevo Ghiggia, en el minuto 79, se acercó al área brasileña y esta vez sí que encontró hueco en el arco rival. El tiempo pareció detenerse cuando Alcides Ghiggia chutó a puerta y consiguió batir al arquero, Moacir Barbosa. Uruguay había dado la vuelta al partido y Maracaná parecía una tumba. Los brasileños trataron de darle la vuelta al encuentro, pero ya era demasiado tarde. El colegiado pitó el final, Uruguay era, por segunda vez en su historia, campeona del mundo.

Aquella selección brasileña quedó señalada de por vida y los conflictos urbanos en el país tras la derrota estallaron. La leyenda dice que el entrenador de Brasil, Flavio Costa, permaneció dos días escondido en Maracaná para no sufrir daños y que al final escapó disfrazado de mujer para no ser reconocido. Lo que sí es cierto es que, después del Maracanazo, Brasil cambió el color de su equipación. Eliminó el color blanco característico (y utilizado en aquel partido) y después de un concurso se decidió que Brasil comenzaría a vestir de color amarillo con detalles verdes.

Facebook Comments

Redacción Tijuanense

Read Previous

Realizan primer decomiso de mascotas del año en Tijuana

Read Next

Covid-19 ha infectado al 1 por ciento en Baja California