Robo de combustible y estructura paralela en Pemex: dos cabos sueltos en la red de corrupción que implica a Lozoya, Peña Nieto y Calderón

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Políticos, legisladores, gobernadores y empresarios articulan los muchos tentáculos de una organización que saqueó a México durante los dos últimos gobiernos para comprar elecciones, pagar sobornos y aprobar reformas legales

Por Actualidad RT

Ciudad de México.- Revelar los detalles de cómo operaba el tráfico de combustible dentro del Gobierno, y cómo se realizaban millonarias operaciones financieras en la estructura paralela de Petróleos Mexicanos (Pemex), son los puntos clave para ir al fondo en la red de corrupción donde Emilio Lozoya es una pieza central.

Una trama que ha sacudido a México, luego de que el exdirector de Pemex acusara al expresidente Enrique Peña Nieto y al exsecretario de Hacienda y excanciller Luis Videgaray de encabezar una red de sobornos que inyectó dinero a las campañas electorales y pagó a legisladores (cinco senadores y un diputado) para aprobar reformas, como la energética y la electoral.

Por ello, el caso Lozoya es un asunto que podría derivar en un macroproceso judicial sin precedentes en México, de acuerdo con algunos de los periodistas que han investigado a fondo la corrupción de la red, que se extiende a administraciones anteriores e involucran a funcionarios y a otro expresidente, Felipe Calderón.

Un caso de corrupción que, a su vez, permite entender las conexiones con otros escándalos que han sacudido al país en la última década.

¿De qué se acusa a Lozoya?

Actualmente, el exdirector de Pemex durante la administración de Peña Nieto enfrenta un proceso judicial por «dos casos de varios que existen», de acuerdo con el fiscal Alejandro Gertz Manero:

  1. La compra de Agro Nitrogenados, una planta chatarra de fertilizante con sobreprecio de 250 millones de dólares. En este asunto está implicado el empresario Alonso Ancira, principal accionista de Altos Hornos de México, quien se encuentra preso en España y en proceso de extradición.
  2. Los sobornos de Odebrecht. Lozoya fue señalado por altos funcionarios de la constructora brasileña por haber recibido sobornos por al menos 10,5 millones de dólares durante la campaña presidencial de Peña Nieto en 2012, a cambio de recibir contratos con beneficios para la empresa brasileña y que causaron un daño patrimonial a Pemex.

Otros casos, sin cargos   

Sin embargo, existen una serie de casos que involucran a Lozoya y por los que todavía no se han presentado cargos, hasta donde han informado las autoridades, a pesar de que estos podrían develar una trama de corrupción más amplia.

Uno de ellos es la compra de Fertinal, otra planta chatarra de fertilizante con sobreprecio de alrededor de 193 millones de dólares.

Otro caso es la llamada Estafa Maestra, una red de corrupción mediante la que diversas secretarías de Estado desviaron 7.670 millones de pesos (343 millones de dólares) a través de contratos otorgados a universidades públicas y empresas fantasma. Durante la gestión de Lozoya al frente de Pemex, la petrolera desvió 566 millones de pesos (25,3 millones de dólares) a través de este esquema, que ya ha sido auditado por autoridades mexicanas.

Sin embargo, todavía no ha sido imputado por estos delitos, a pesar de que por el mismo caso, está recluida en prisión Rosario Robles, quien fuera secretaria de Desarrollo Social durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

El vínculo entre Odebrecht y Calderón

Otro asunto por el que no se han presentado cargos, aunque ha aparecido en el caso Odebrecht, es la manera en que Pemex otorgó durante la gestión de Lozoya precios preferenciales para el suministro de gas a la constructora brasileña a través de la planta de Etileno XXI, causando un daño patrimonial de 1.900 millones de pesos (84,9 millones de dólares).

El caso de Etileno XXI es importante debido a que el contrato para dar privilegios a Odebrecht comenzó a gestarse desde la administración de Felipe Calderón. En la trama está implicado José Antonio Meade, quien, como secretario de Hacienda del exmandatario, avaló el proyecto en abril de 2011, a pesar de ser advertido por tres consejeros de la compañía del peligro que representaba dicho negocio para las finanzas públicas.

Posteriormente, Meade sería canciller y secretario de Desarrollo Social durante la administración de Peña Nieto.

El funcionario también fue señalado por la defensa de Rosario Robles de tener conocimiento de las operaciones vinculadas a la Estafa Maestra y no hacer nada para impedirlo. En 2018, Meade contendió como candidato presidencial del PRI a la Presidencia de México.

Durante su denuncia de hechos ante autoridades judiciales, Lozoya aseguró que el acuerdo de Etileno XXI, que se concretó bajo su mandato, comenzó a operarse durante la administración de Calderón, lo que implicaría al expresidente en el caso Odebrecht.

OHL y Repsol, el nexo con España

Antes de ser el coordinador de Vinculación Internacional de la campaña presidencial de Peña Nieto en 2012, Emilio Lozoya era parte del Consejo de Administración de OHL México, filial de la constructora española.

OHL fue una de las compañías más beneficiadas durante la administración de Peña Nieto (2012-2018), al igual que ocurrió cuando fue gobernador del Estado de México (2005-2011), la entidad más poblada del país.

Durante su gestión como gobernador, Peña impulsó la construcción de dos carreteras privadas para beneficio de OHL: el Circuito Exterior Mexiquense y el Viaducto Bicentenario. Un negocio que habría dejado ganancias por cerca de 150.000 millones de pesos (6.706 millones de dólares) a OHL, en complicidad con el Gobierno del Estado de México y en prejuicio de las finanzas estatales.

A raíz de una serie de operaciones irregulares, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México multó a OHL por cometer un fraude bursátil al alterar sus estados financieros.

De acuerdo con una denuncia presentada ante el Instituto Nacional Electoral en 2017, una parte de las ganancias de OHL habrían sido inyectadas a campañas electorales. Las autoridades electorales nunca investigaron el caso a fondo.

Durante la gestión de Lozoya al frente de Pemex, una filial de Odebrecht contrató a OHL para construir un tramo del gasoducto Los Ramones II, una de las obras de infraestructura más grandes del sector energético. Un asunto que vincula a las firmas brasileña y española, implicadas en una trama de corrupción que abarcaría prácticamente toda Iberoamérica.

Otras vínculos con España dentro de la red de corrupción de Lozoya tienen que ver con los negocios que realizó Pemex a través de sus filiales privadas en el país europeo, y que representaron pérdidas para la empresa paraestatal.

Tal es el caso de la adquisición del astillero en quiebra Hijos de J. Barrera, que representó pérdidas por 50 millones de euros para Pemex. Del mismo modo que la planta Etileno XXI, dicha compra comenzó en el sexenio de Calderón pero se concretó una vez que Lozoya fungió como director de la petrolera mexicana.

Otro negocio que vincula a Pemex con España es la compra y venta de acciones de la petrolera Repsol. Durante el mandato del expresidente Calderón, en 2011, Pemex adquirió acciones de Repsol, mismas que se devaluaron al año siguiente y eso provocó que de 2014 a 2017 la petrolera mexicana se deshiciera de dichas acciones, que en total representaron un daño patrimonial de 33.841 millones de pesos (1.514 millones de dólares).

Una Presidencia «comprada»

Luego de las dos audiencias judiciales de Lozoya, el exdirector de Pemex presentó una denuncia de hechos en la que dijo haber recibido de Odebrecht una serie de sobornos por 100 millones de pesos (4,4 millones de dólares), que ingresaron a la campaña presidencial de Peña Nieto en 2012 para luego ser entregados a varios asesores electorales extranjeros.

«Tendríamos que saber ya, de una buena vez, y la Fiscalía está obligada a eso, a saber si al menos esta Presidencia fue comprada con recursos ilegales. Yo creo que lo que hemos visto de Lozoya es una pequeñita parte«, señala Ignacio Rodríguez Reyna, periodista que, junto a su colega Alejandra Xanic, reveló un video con las declaraciones de altos directivos de Odebrecht ante la Justicia brasileña, en las cuales, afirmaron entregar sobornos millonarios a Lozoya.

«Los medios de comunicación recibían muchísimo dinero por fuera. Llegaban maletines a los medios de comunicación para pagar campañas. Eso lo hemos sabido desde hace muchos años y creo que debería quedar al final de una investigación exhaustiva, exhibir cómo se compró una Presidencia con muchísimos millones de pesos que se utilizaron para aceitar esta maquinaria», agregó el periodista en entrevista con RT.

Esta no es la única vez que el expresidente Peña ha sido señalado de orquestar una estructura de inyección ilegal de dinero a campañas electorales. Una de las primeras acusaciones ocurrió en 2012, con el caso Monex, a través del cual se habrían repartido más de 4.500 millones de pesos (201,3 millones de dólares) en tarjetas electrónicas para inducir la compra de votos, de acuerdo a una investigación de una comisión especial del Congreso creada para indagar el caso.

Otro caso de compra de votos es la llamada Operación Safiro, a través de la cual se documentó cómo se desviaron 650 millones de pesos (29 millones de dólares) de los Gobiernos estatales de Chihuahua, Sonora, Colima, Durango, Estado de México y Morelos para financiamiento de campañas electorales del PRI a través de una red de empresas fantasma.

Un asunto que, de acuerdo al gobernador de Chihuahua, Javier Corral, es el «corazón de la corrupción política en México«, debido a que dicho esquema habría sido utilizado como el ‘modus operandi’ para comprar elecciones en todo el país. De 2010 a 2016, 11 gobernadores —como el veracruzano Javier Duarte, actualmente preso— saquearon a sus respectivos estados por un monto superior a los 307.000 millones de pesos (13.739 millones de dólares), de acuerdo con diversos procesos judiciales.

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Redacción Tijuanense

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