El domingo 25 de mayo, el Papa León XIV dirigió por primera vez la oración del Regina Coeli desde la ventana del Palacio Apostólico, ante una multitud reunida en la Plaza de San Pedro. En su mensaje, el Pontífice destacó la importancia de confiar en la misericordia de Dios y en la guía del Espíritu Santo, especialmente cuando nos sentimos insuficientes en nuestro caminar de fe .
Inspirado por el Evangelio del día, que relata la despedida de Jesús y la promesa del Espíritu Santo, el Papa recordó que este don divino nos transforma en morada de Dios, iluminando nuestras decisiones y acciones cotidianas. Enfatizó que, al permanecer en el amor de Cristo, nuestra vida se convierte en un templo santo, y somos llamados a llevar ese amor a todos, especialmente a los más necesitados y sufrientes .
Además, el Papa expresó su cercanía a los pueblos que sufren a causa de la guerra, haciendo un llamado a la paz y al diálogo sincero. Recordó la Jornada de Oración por la Iglesia en China y el décimo aniversario de la encíclica Laudato si’, subrayando la necesidad de escuchar el clamor de la tierra y de los pobres .
Este mensaje resuena profundamente en comunidades como Tijuana, donde la fe y la solidaridad son pilares fundamentales. La invitación del Papa a ser templos vivos del amor de Dios y a comprometernos con los más vulnerables nos interpela a vivir una fe activa y compasiva en nuestro entorno.
Para ver el mensaje completo del Papa León XIV, puede acceder al siguiente video:YouTube