Padres de familia se manifestaron esta tarde a las afueras del Ministerio Público ubicado en la Central Camionera, para exigir justicia por casos de presunto abuso en contra de sus hijos con trastorno del espectro autista.
Jareli Gregorio, madre de una menor diagnosticada con autismo grado 2, señaló que ha transcurrido un año sin que haya una resolución en la carpeta de investigación, a pesar de que denunció un posible caso de abuso en agravio de su hija. Indicó que existen inconsistencias en el expediente y afirmó que se ha omitido información relevante.
Según su testimonio, al recoger a su hija del domicilio de su cuidadora, la menor expresó malestar en el área genital. Al revisarla, detectó inflamación y enrojecimiento, y posteriormente la niña mencionó haber jugado a la “mamá y el papá” con el hijo adolescente de la cuidadora. La madre señaló que la Fiscalía no realizó el dictamen psicológico correspondiente, argumentando el diagnóstico de su hija, lo que calificó como un acto de discriminación.
Durante la misma manifestación, Sebastián Camarena, padre de dos menores con autismo, expuso que ha presentado denuncias por presunto abuso, violencia familiar y retención de uno de sus hijos, de quien no tiene información desde hace tres meses. Indicó que al regresar del cuidado de su madre, los niños presentaban signos de enfermedad, golpes y temor.
Camarena informó que ha iniciado un proceso legal para solicitar la custodia provisional y expresó preocupación por un posible intento de traslado del menor fuera del país.
Los manifestantes pidieron a las autoridades que no se archiven las denuncias y exigieron atención especializada con personal capacitado para garantizar el respeto y los derechos de niñas y niños con condición de autismo.




Fotografías: Luis Bautista