En las calles de Tijuana circula un vehículo que no pasa desapercibido: la llamada “Calafia Fake”, una camioneta Jeep Cherokee de los noventa personalizada por su propietario, Héctor Mauricio, quien la pintó con los colores rojo y crema característicos de las calafias, consideradas un ícono de la ciudad.
El creador explicó que su vehículo representa parte de la cultura tijuanense, pues cualquier persona puede identificar la combinación de colores y comprender la referencia. “Estoy un poco loco, me gusta andar haciendo ruido; por el color, todo tijuanense sabe que es una calafia”, comentó.
Mauricio señaló que utiliza la “Calafia Fake” en su vida cotidiana para ir al trabajo, regresar a casa o salir con su familia. Aunque en un principio su proyecto generó dudas, incluso entre sus seres queridos, terminó ganándose su apoyo. “No pensaban que lo iba a hacer. Yo les había comentado que la iba a pintar de calafia, pero mi esposa me dijo que estaba loco, hasta que miró que sí la pinté”, relató.


Su vehículo no solo genera curiosidad, también provoca confusiones: al verlo, algunas personas le hacen la parada y le preguntan si va rumbo a la 5 y 10 o hacia la Sánchez, como si se tratara de una calafia tradicional.
“Cuando manejo la calafia fake siento que ando en un Ferrari, porque es lo que me gusta. Es único y el primero aquí en Tijuana”, afirmó orgulloso.
Asimismo, adelantó que considera la posibilidad de ofrecer el servicio de chófer para que la gente pueda contratarlo en eventos como XV años o bodas.



Fotografías: Luis Bautista