El Gobierno de Ensenada anunció la salida de Ayerim Guadalupe Magallón Granados de la Dirección de Bienestar Social Municipal. En un mensaje institucional, señaló que el área requiere un “nuevo rumbo” con una visión alineada a transparencia, legalidad y compromiso social. Reconoció el trabajo realizado y aseguró que el propósito de la dependencia se mantendrá: servir a la población vulnerable y garantizar la entrega directa de recursos.
El Ayuntamiento no informó quién asumirá de forma interina la dirección ni el calendario para designar a la nueva o nuevo titular. La administración afirmó que actuará con “claridad de rumbo” y “firmeza” para tomar decisiones cuando la ciudad lo requiera. De manera paralela, garantizó la continuidad operativa de programas y apoyos.
La remoción ocurre en medio de señalamientos por la definición de obras del Ramo 33. Esta semana, el secretario general de Gobierno, Alfredo Álvarez Cárdenas, confirmó que el Estado abrió una investigación por presuntas irregularidades en el proceso municipal. La denuncia fue presentada por la propia Dirección de Bienestar, entonces a cargo de Magallón.
Según la versión de la exfuncionaria, el 15 de agosto Bienestar envió un listado viable de proyectos y, tras una mesa operativa, se pidió a Infraestructura calcular costos paramétricos. El 25 de agosto se notificó que esos costos estaban listos para someterlos a consideración. El 29 de agosto, dijo, se convocó a sesión con 20 minutos de antelación y se intentó votar un listado distinto sin expedientes sociales completos, viabilidades ni porcentajes de cumplimiento. Ante lo anterior, solicitó suspender la sesión y presentó denuncia ante Sindicatura Municipal.
Magallón sostuvo que el Consejo —integrado por 25 personas de gobierno, academia y colegios— discutió un techo financiero de 45 millones 499 mil 135 pesos y que la propuesta original contemplaba 37 obras en distintos sectores. La funcionaria pidió dejar constancia y, en su caso, dar vista a Fiscalía por tratarse de un fondo federal sujeto a auditoría.
Con la salida en Bienestar, el Ayuntamiento deberá definir relevo y hoja de ruta para el ejercicio del Ramo 33. En tanto, la investigación estatal continúa. Se espera que el municipio aporte minutas, dictámenes y expedientes para acreditar el debido proceso en la selección y aprobación de obras.

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