Lluvias torrenciales provocaron el desbordamiento de los ríos Tecolutla, Cazones, Pantepec y Nautla en la zona norte de Veracruz. Poza Rica y Álamo Temapache figuraron entre los municipios más golpeados: viviendas anegadas, colonias incomunicadas y daños en infraestructura. Autoridades estatales y federales activaron operativos de auxilio y rescate. Hasta el último corte oficial citado por medios nacionales, se reportan al menos cuatro personas fallecidas y unas 200 viviendas con afectaciones; también se registraron localidades incomunicadas por cortes de caminos y crecidas súbitas.
La Secretaría de Marina desplegó el Plan Marina con más de un centenar de elementos y vehículos para evacuaciones, traslados y distribución de apoyos; reportó 116 personas trasladadas y tres evacuaciones médicas en las primeras horas del operativo. En paralelo, la Secretaría de la Defensa Nacional aplicó el Plan DN-III-E, con patrullajes, albergues temporales y tareas de limpieza en zonas críticas.
Por seguridad sanitaria y de movilidad, la Secretaría de Educación de Veracruz ordenó la suspensión de clases en 39 municipios del norte de la entidad, mientras cuadrillas de Protección Civil y personal municipal continúan con bombeo, retiro de escombros y evaluación de daños. Aunque el potencial de lluvias comenzó a disminuir, Protección Civil mantiene avisos por deslaves y crecidas en cauces y laderas saturadas.
En Poza Rica, el desbordamiento del río Cazones inundó barrios completos y obligó a habilitar refugios; las autoridades llamaron a no cruzar corrientes, alejarse de márgenes de ríos y arroyos, y atender indicaciones oficiales. El fenómeno se inscribe en una ventana de tiempo lluviosa que también dejó daños en otros estados del país, con saldo mortal a nivel nacional, según reportes de prensa.


Fotografía: Progreso