BRISBANE, AUSTRALIA — En una decisión de alto impacto diplomático, el gobierno de Australia confirmó la concesión de asilo a futbolistas iraníes integrantes de la selección nacional femenina. El anuncio fue realizado este martes por el ministro de Asuntos Internos, Tony Burke, tras una operación de seguridad en Gold Coast.
Las cinco atletas fueron extraídas de su hotel por la Policía Federal Australiana durante la madrugada para ser trasladadas a un lugar seguro. Burke señaló que las visas humanitarias ya han sido procesadas y que la oferta sigue abierta para el resto del equipo.

Intervención de Donald Trump
La medida ocurre pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionara públicamente a Australia a través de sus redes sociales. Trump advirtió que sería un «error humanitario» obligar a las jugadoras a regresar a un Irán bajo bombardeos.
Incluso, el mandatario estadounidense ofreció recibir a las deportistas en EE. UU. si Australia se negaba. Poco después, Trump elogió la rápida respuesta del primer ministro australiano, Anthony Albanese.
El dilema de las jugadoras
La selección iraní se encontraba en Australia participando en la Copa Asiática Femenina desde antes del estallido de la guerra. Tras quedar eliminadas, las jugadoras enfrentaban el temor de regresar a un país en conflicto.
Sin embargo, la situación es compleja debido a las represalias. Trump sostuvo que varias integrantes del equipo temen por la seguridad de sus familiares en Irán si deciden no volver.
Durante el torneo, las futbolistas mantuvieron un perfil discreto, aunque gestos como el silencio durante el himno en su debut fueron interpretados como actos de duelo o resistencia ante la crisis en su país.