SAN PANCHO, NAYARIT — Este miércoles, el ambientalista Erik Saracho Aguilar sufrió un ataque armado directo. El atentado ocurrió en el poblado de San Francisco, popularmente conocido como San Pancho, ubicado en la Riviera de Nayarit.
Afortunadamente, el activista y director de Alianza Jaguar logró sobrevivir a la agresión. Los hechos sucedieron justo cuando regresaba a su domicilio tras dejar a su hija en el transporte escolar.
De acuerdo con testimonios, un automóvil sedán rojo se estacionó frente a su vivienda. Al salir para verificar quién era, un sujeto descendió del vehículo y le disparó directamente a la cara a quemarropa. Saracho salvó su vida porque reaccionó rápidamente cubriéndose el rostro con los brazos, recibiendo ahí los impactos. Por lo tanto, requerirá una intervención quirúrgica en el hospital.
Protección rebasada y botón de pánico
El ataque evidencia la grave vulnerabilidad de los defensores en la región. El ambientalista cuenta con el mecanismo de protección del Gobierno mexicano desde hace aproximadamente cuatro años.
Tras los disparos, logró resguardarse dentro de su casa junto a su esposa. Inmediatamente, Saracho activó el botón de pánico que tiene asignado como medida de seguridad. Sin embargo, tuvieron que esperar cerca de una hora hasta que la policía llegó para trasladarlo a un hospital.
La sombra de la corrupción inmobiliaria
La agresión ocurre en un contexto de altísima tensión por la defensa de las playas. Existen múltiples denuncias contra desarrollos inmobiliarios que mantienen confrontados a los activistas con empresarios y funcionarios.
Apenas el pasado lunes, Saracho participó en una reunión con el presidente municipal, Héctor Santana, y los representantes del complejo residencial «Ysuri». Al no recibir información transparente, los activistas decidieron la noche del martes cancelar su participación en una mesa de trabajo oficial.
La activista Indira Santos denunció directamente a los desarrolladores. Ella acusó que el proyecto Ysuri pretende construir departamentos sobre una laguna costera, invadiendo terrenos federales. Además, recordó que los activistas enfrentan un litigio de ocho años contra otro desarrollo llamado «Punta Paraíso». Como represalia por ese caso, Saracho y otros tres compañeros tienen actualmente sus cuentas bancarias congeladas.
Finalmente, el alcalde de Bahía de Banderas emitió un comunicado condenando el ataque y prometiendo total cooperación en las investigaciones correspondientes.