MICHIGAN, EE. UU. — El atacante de sinagoga en Detroit actuó tras sufrir una enorme pérdida familiar en el extranjero. Ayman Mohammad Ghazali, de 41 años, se enteró de la muerte de cuatro parientes cercanos. Específicamente, sus familiares fallecieron durante un ataque aéreo israelí en el Líbano. Por consiguiente, el sujeto planeó una violenta represalia local una semana después.
El hombre de origen libanés esperó dentro de su vehículo durante dos horas. Posteriormente, él estrelló su automóvil contra el Templo Israel, ubicado en el suburbio de West Bloomfield Township. Después del fuerte impacto, el agresor comenzó a disparar a través de su propio parabrisas. Inmediatamente, él intercambió disparos cruzados con un guardia de seguridad armado del recinto religioso.
Sin embargo, el FBI aclaró la causa de muerte del agresor. Jennifer Runyan, agente especial a cargo, confirmó que Ghazali se suicidó de un disparo. Él tomó esta fatal decisión tras quedar atrapado en su vehículo mientras el motor se incendiaba rápidamente. Además, los investigadores encontraron grandes cantidades de fuegos artificiales comerciales y bidones de gasolina dentro de la camioneta.
Investigación federal y postura de la comunidad musulmana

Actualmente, el FBI encabeza esta delicada investigación policial. La agencia describió el incidente como un claro acto de violencia dirigido contra la comunidad judía. A pesar de esto, las autoridades todavía no tienen pruebas suficientes para clasificar legalmente el ataque como terrorismo. Mientras tanto, las pesquisas continúan su curso para esclarecer todos los detalles.
Afortunadamente, la rápida acción de seguridad evitó una masacre. Ninguno de los 140 niños, profesores y empleados presentes en el edificio resultó herido. De hecho, la única víctima reportada fue un guardia que terminó atropellado e inconsciente. Por su parte, la gobernadora Gretchen Whitmer elogió públicamente la rápida y efectiva intervención del personal de seguridad privada.
Ghazali llegó a Estados Unidos en 2011 y obtuvo su ciudadanía formal en 2016. Él vivía tranquilamente en Dearborn Heights, una zona con gran presencia árabe-estadounidense. El trágico 5 de marzo, un bombardeo israelí mató a sus dos hermanos y a dos sobrinos en Mashgharah. También, su madre resultó gravemente herida durante ese mismo operativo militar.
Finalmente, los líderes musulmanes de Michigan condenaron el atentado sin dudarlo. El imán Hassan Qazwini declaró que la violencia extranjera nunca justifica atacar lugares de culto locales. «El islam prohíbe responsabilizar a personas inocentes por actos cometidos por otros», sentenció firmemente el líder religioso en un mensaje a los medios.