CARACAS, VENEZUELA — Altos funcionarios sudamericanos protagonizaron un encuentro estratégico clave en la capital venezolana. Actualmente, Venezuela y Colombia dialogan formalmente sobre seguridad fronteriza, comercio binacional y cooperación energética. Por consiguiente, estas reuniones marcan el primer acercamiento presencial tras el reciente derrocamiento de Nicolás Maduro.
Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, encabezó estas reuniones productivas junto a los ministros colombianos. Originalmente, ella tenía previsto reunirse directamente con el presidente Gustavo Petro. Sin embargo, ambos gobiernos cancelaron este encuentro bilateral de alto nivel alegando motivos de fuerza mayor. A pesar de ello, los equipos diplomáticos avanzaron exitosamente con la agenda de trabajo.
Durante su intervención pública, la mandataria venezolana envió un mensaje contundente hacia la Casa Blanca. Rodríguez exigió a Donald Trump el fin inmediato de las sanciones económicas estadounidenses. «Las medidas coercitivas unilaterales contra el pueblo venezolano afectan a los pueblos de nuestra América Latina», declaró la presidenta interina. En consecuencia, ella busca estabilizar el país atrayendo nuevos inversionistas extranjeros para los sectores petrolero y minero.
Seguridad fronteriza y reparación del gasoducto
Mientras Venezuela y Colombia dialogan en Caracas, Washington muestra ligeros cambios diplomáticos. De hecho, Estados Unidos amplió recientemente las exenciones de sanciones hacia Venezuela. Esta medida norteamericana busca facilitar la inversión en infraestructura energética y permitir las exportaciones de fertilizantes.
Por otro lado, la seguridad binacional ocupó un lugar central en la mesa de negociaciones. Pedro Sánchez, ministro de Defensa colombiano, se reunió con su homólogo venezolano, Vladimir Padrino. Juntos, ellos coordinaron nuevas estrategias tácticas para proteger los 2,200 kilómetros de frontera compartida. «Tenemos una frontera muy activa y estamos pidiendo una coordinación inmediata para combatir el narcotráfico», explicó Rodríguez a los medios.
Finalmente, el sector energético anunció un acuerdo binacional sumamente importante. Las autoridades colombianas y venezolanas aprobaron reparar el inactivo gasoducto Antonio Ricaurte. Específicamente, la petrolera estatal PDVSA ejecutará las reparaciones necesarias en este tramo dañado de 225 kilómetros. Posteriormente, esta enorme infraestructura permitirá al gobierno de Bogotá importar millones de pies cúbicos de gas natural directamente desde el país vecino.