WASHINGTON, EE. UU. — Este lunes, el presidente estadounidense lanzó fuertes declaraciones públicas. Donald Trump amenaza a Cuba con una posible intervención directa. Por consiguiente, el mandatario elevó drásticamente su postura contra el país caribeño.
«Creo que tendré el honor de tomar Cuba», afirmó el líder republicano ante la prensa. Además, él aseguró que posee el poder absoluto sobre el destino de la isla vecina. «Puedo hacer lo que quiera», sentenció Trump desde la Oficina Oval. Sorpresivamente, estas intimidantes declaraciones ocurren durante las recientes conversaciones bilaterales. Actualmente, ambos gobiernos negocian para intentar mejorar sus adversas relaciones diplomáticas.
La exigencia de renuncia y el bloqueo petrolero
Sin embargo, el panorama diplomático resulta sumamente complejo. El diario The New York Times reveló información clave sobre estas negociaciones. Según diversas fuentes, Estados Unidos exige la destitución inmediata del presidente cubano Miguel Díaz-Canel. Por lo tanto, los negociadores estadounidenses plantearon esta renuncia como una condición principal.
Por su parte, el gobierno cubano rechaza tajantemente cualquier injerencia extranjera. Históricamente, la isla considera estas propuestas como un obstáculo insalvable para lograr acuerdos. El viernes pasado, Díaz-Canel exigió respeto absoluto por la soberanía nacional. Él pidió negociar bajo estrictos principios de igualdad política.
Apagón nacional y el colapso económico

A pesar de esto, el presidente estadounidense mantiene una postura implacable. Tras el reciente derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela, la Casa Blanca fijó nuevos objetivos. Incluso, Estados Unidos atacó militarmente a Irán durante las últimas semanas. En consecuencia, la administración norteamericana intensificó la presión económica sobre La Habana. Washington detuvo todos los envíos de petróleo venezolano hacia la isla. También, el gobierno amenazó con imponer severos aranceles a cualquier país proveedor de crudo.
Como resultado directo, Cuba sufre un fuerte bloqueo energético desde hace tres meses. La nación caribeña implementó un estricto racionamiento de energía eléctrica. Hoy en día, gran parte de la economía local permanece completamente paralizada. Lamentablemente, este lunes colapsó toda la red eléctrica nacional. Por esta razón, cerca de 10 millones de habitantes quedaron en absoluta oscuridad.
Finalmente, el domingo pasado, Trump lanzó otra advertencia desde el avión presidencial Air Force One. «Estamos hablando con Cuba, pero primero nos ocuparemos de Irán», declaró el mandatario. Hasta el momento, la Casa Blanca no ha detallado ninguna base legal para justificar una intervención. Asimismo, las autoridades cubanas no emitieron comentarios ante estas recientes provocaciones.