MADRID, ESPAÑA — El monarca español realizó una declaración histórica este lunes por la mañana. Sorpresivamente, el Rey Felipe VI reconoce abusos cometidos durante la Conquista de América. Por consiguiente, este pronunciamiento marca un importante y esperado acercamiento diplomático hacia México.
La reveladora declaración ocurrió durante una visita a la exposición «La mitad del mundo. La mujer en el México indígena». El evento se llevó a cabo dentro del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Allí, el jefe de Estado español conversó informalmente con Quirino Ordaz, actual embajador mexicano. Posteriormente, la Casa Real difundió estas impactantes palabras mediante un video oficial en sus redes sociales.

Lecciones del pasado y el valor histórico
Durante su recorrido, el Monarca reflexionó profundamente sobre las acciones de los conquistadores. Él aseguró que los españoles actuales no pueden sentirse orgullosos bajo los criterios morales modernos. Sin embargo, Felipe VI pidió analizar estos hechos históricos con rigor objetivo y sin un excesivo presentismo moral. «Hay que sacar lecciones porque también ha habido luchas, controversias morales y éticas», detalló el Rey.
Asimismo, el líder europeo destacó la inmensa riqueza del México antiguo. Él felicitó calurosamente a los organizadores por exhibir el valioso testimonio de las culturas originarias. En realidad, México es producto de todas estas civilizaciones y del propio encuentro con los españoles, añadió el Monarca. Cabe destacar que esta muestra incluye cerca de 250 piezas prehispánicas nunca antes vistas fuera de territorio mexicano.
El fin de la crisis diplomática bilateral
Este sorpresivo acto posee un altísimo valor simbólico para ambas naciones. Básicamente, la visita constituye un claro gesto de reconciliación bilateral. Anteriormente, el expresidente Andrés Manuel López Obrador exigió una disculpa formal por los desmanes de la Conquista en 2019. No obstante, el Monarca ignoró aquella misiva, desatando una severa crisis diplomática permanente.
Posteriormente, la tensión aumentó con la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ella decidió excluir al Rey de su toma de posesión oficial en octubre. En consecuencia, el gobierno español no mandó a ningún representante a la ceremonia. A pesar de esto, el canciller español José Manuel Albares dio un primer paso conciliador el pasado mes de noviembre.
En esa ocasión, Albares lamentó públicamente las injusticias cometidas contra los pueblos originarios. Inmediatamente, Sheinbaum celebró las palabras del ministro y destacó que el perdón engrandece a los gobiernos. Hoy en día, las autoridades mexicanas consideran que este nuevo gesto de Felipe VI podría cerrar definitivamente la fractura diplomática.