La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Avila Olmeda, encabezó la colocación de la primera piedra de la Planta Desalinizadora de Playas de Rosarito, obra de infraestructura hídrica impulsada en coordinación con el Gobierno de México para reforzar el suministro de agua potable en los municipios de Tijuana, Playas de Rosarito y Ensenada.
La instalación contará con una capacidad para procesar 2 mil 200 litros de agua por segundo, lo que incrementará hasta en un 45 por ciento la disponibilidad de agua potable en la Zona Costa de la entidad. El proyecto contempla una inversión pública conjunta entre la Federación y el estado superior a los 15 mil 600 millones de pesos, la cual incluye 4 mil 600 millones de pesos destinados a la edificación de 64.5 kilómetros de obras hidráulicas complementarias.
Durante el acto de inicio, la mandataria estatal reconoció la continuidad institucional que hizo posible la ejecución del proyecto: «Quiero agradecer profundamente a ambos presidentes, al presidente Andrés Manuel López Obrador por haber escuchado, por haber respaldado y acompañado esta gestión desde sus primeras etapas y a nuestra presidenta la doctora Claudia Sheinbaum Pardo por tomar este proyecto, darle continuidad y hacerlo realidad».
Por su parte, el director general de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Efraín Morales López, precisó que la obra atenderá el déficit hídrico generado por el crecimiento demográfico regional y se proyecta como la instalación pública de desalinización de mayor escala en América Latina. La administración estatal ratificó que el esquema de financiamiento es totalmente público, por lo que no generará deuda privada ni variaciones en las tarifas del servicio para la población.
Se prevé que los trabajos de construcción de la planta y sus redes de distribución concluyan formalmente en 2029, consolidando una fuente alternativa de abastecimiento marino para mitigar el impacto de las sequías y disminuir la dependencia operativa del flujo proveniente del Río Colorado.