Entre la indignación y la esperanza, familiares de la mujer y sus dos nietos atropellados el pasado 12 de agosto en la colonia Planicie claman justicia y piden a las autoridades no dejar impune el caso. Uno de los menores continúa en estado crítico, con un diagnóstico que podría derivar en muerte cerebral.
El accidente ocurrió en la Privada Catemaco, cuando Carla Alejandra “N”, de 21 años, conducía presuntamente bajo los influjos del alcohol y a exceso de velocidad, impactando contra Silvia Aurora, de 70 años, quien perdió la vida en el lugar, y sus nietos de 7 y 5 años.
Alejandra López Bautista, madre de los menores, relató que su hijo Jesús Obed ya fue estabilizado y podría recibir el alta médica en los próximos días, aunque necesitará atención psicológica por el trauma vivido. En contraste, su hija Silvia presenta mínima irrigación sanguínea en el cerebro y permanece en estado crítico.
“La neuróloga revisará los estudios para confirmar o descartar la muerte cerebral. Necesitamos un milagro”, expresó la madre con evidente dolor.
La mujer aseguró que, instantes antes del impacto, una camioneta Tacoma pasó a gran velocidad y ella intentó proteger a su familia, pero el segundo vehículo —conducido por la joven detenida— los embistió sin darles oportunidad de reaccionar.
“Pensé que los había puesto a salvo… volteo, les hablo y ya no me responde ninguno”, recordó entre lágrimas.
Además, exigió que también se investigue al conductor de la Tacoma, pues considera que ambos vehículos tuvieron responsabilidad.
“Tú crees que el dinero va a compensar un corazón destrozado, una familia entera…”, dijo.
La familia pidió el apoyo de vecinos de la zona para aportar videos o testimonios que fortalezcan la investigación, y urgió a las autoridades a garantizar que el caso no quede impune.




Fotografías: Luis Bautista