Este miércoles 27 de agosto de 2025, durante la Audiencia General celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano, el Papa León XIV renovó con firmeza su llamamiento a la comunidad internacional para que se ponga fin al conflicto en Tierra Santa, marcado por «terror, destrucción y muerte».
El Pontífice instó a la liberación de todos los rehenes, al establecimiento de un alto el fuego permanente, y a facilitar el acceso seguro y sin restricciones de ayuda humanitaria, subrayando además la obligación de respetar el derecho internacional humanitario.
El Papa condenó explícitamente el castigo colectivo, el uso indiscriminado de la fuerza y los desplazamientos forzosos, insistiendo en que ninguna circunstancia justifica la instrumentalización de la población civil. Además, expresó su adhesión a la declaración conjunta de los patriarcas griego-ortodoxo y latino de Jerusalén, quienes también solicitan el fin de la violencia y priorizar el bien común de los pueblos afectados.
El mensaje del Papa León XIV llega en un momento en que la comunidad internacional busca mecanismos de mediación que logren frenar la escalada de violencia. Diversos organismos humanitarios han denunciado que la población civil en Gaza y en otras zonas afectadas vive en condiciones extremas, con hospitales colapsados, falta de acceso a agua potable y alimentos, y familias enteras desplazadas de manera forzosa. La insistencia del Pontífice no solo refleja la preocupación de la Iglesia Católica, sino también la necesidad de que los líderes políticos asuman compromisos reales de paz, dejando de lado intereses particulares para priorizar la vida y la dignidad humana.
Finalmente, el Pontífice pidió la intercesión de “María, Reina de la Paz, fuente de consuelo y esperanza”, para que su mediación contribuya a la reconciliación y la pacificación en esa tierra tan querida por las tres grandes religiones monoteístas.
Con información de Vatican News.
Fotografía de Vatican Media.