Los Angeles Chargers iniciaron la temporada de la NFL con una victoria que sabe a gloria: 27-21 frente a los Kansas City Chiefs en un partido lleno de emoción que puso a vibrar a miles de aficionados en el Estadio Corinthians. El debut internacional fue la oportunidad perfecta para demostrar carácter y, sobre todo, que este equipo puede competirle de tú a tú al campeón.
Desde el inicio, Justin Herbert salió decidido a marcar diferencia. Bajo presión y hasta con rudeza al pasador, el mariscal de campo mantuvo la calma y completó un pase que terminó en la primera anotación del encuentro. La defensa también hizo lo suyo, cerrando espacios y conteniendo los intentos de Patrick Mahomes, lo que permitió que los Chargers se fueran arriba 13-3 en la primera mitad.
Pero Mahomes es Mahomes, y no tardó en aparecer con jugadas de otro planeta. Primero con un pase profundo que metió a Kansas en zona de peligro y después con una escapada en la que se quitó defensivos hasta lanzarse a la zona de anotación. El punto extra fue fallado y el marcador se apretó 13-12, lo que puso drama a un duelo que ya tenía tintes de clásico.




Herbert no se intimidó. Con pases seguros y un ataque balanceado, volvió a tomar el control del partido. Keenan Allen, como en los viejos tiempos, apareció para anotar y ampliar la ventaja a 20-12. La respuesta de Mahomes fue inmediata: un envío de más de 30 yardas encontró a Travis Kelce solo, y aunque intentaron la conversión de dos puntos, la defensiva angelina la detuvo con un manotazo que evitó el empate.
El cierre fue lo mejor. Herbert conectó con Quentin Johnston en una jugada que levantó a todos de sus asientos y que prácticamente selló la victoria con el 27-18. Kansas todavía respondió con un gol de campo para acercarse, pero cuando más se necesitaba, Herbert mostró temple: en tercera oportunidad corrió más de 20 yardas, se deslizó como los grandes y consumió el reloj para asegurar el triunfo.

Con esta victoria, los Chargers rompen la racha negativa frente a los Chiefs y comienzan la temporada con una declaración clara: están listos para competir en serio. En un escenario tan especial como Brasil, donde más de 47 mil personas se entregaron al futbol americano, el equipo angelino dejó la sensación de que esta puede ser una nueva era.


Fotografías: Chargers