A un día de que la T-Mobile Arena se convierta en el epicentro mundial de las artes marciales mixtas, UFC 323 vivió este viernes su pesaje ceremonial con un ambiente vibrante, aunque más tranquilo que el de la conferencia de prensa realizada 24 horas antes. Banderas de distintos países, gritos, cánticos y por supuesto, la presencia de aficionados mexicanos acompañó a los peleadores en una jornada que confirmó oficialmente todos los enfrentamientos del sábado.
Mientras que la conferencia del jueves estuvo marcada por interrupciones, porras que superaban incluso las voces de los peleadores y momentos de tensión -particularmente entre Merab Dvalishvili y Petr Yan-, el pesaje de este viernes se desarrolló con mayor respeto y un tono más deportivo. Hubo energía, sí, pero los protagonistas apostaron por la concentración y la formalidad, cerrando así la antesala de un evento que promete ser uno de los más intensos del año.
En la pelea estelar de UFC 323, Merab Dvalishvili y Petr Yan cumplieron con el peso sin contratiempos. El campeón marcó exactamente 135 libras y el excampeón ruso hizo lo propio, dejando listo el escenario para una revancha cargada de historia y con la posibilidad de que Dvalishvili imponga un récord con su cuarta defensa titular en un solo año. Ambos se vieron firmes, aunque esta vez sin la provocación que desató el alboroto del público en la conferencia, donde Merab arrancó risas al invitar irónicamente a Yan a su jacuzzi, una broma que ayer desató gritos y hoy quedó solo como parte del espectáculo previo.
La coestelar también quedó confirmada luego de que el campeón mosca Alexandre Pantoja marcara 125 libras y su retador, Joshua Van, llegara sin problemas a las 124.5. En este duelo, la fanaticada respondió con entusiasmo ante uno de los combates más atractivos de la cartelera, una mezcla de estilos que promete dinamismo y técnica de alto nivel.


Para la audiencia mexicana, el momento más esperado llegó con Brandon Moreno, quien lució relajado, firme y enfocado al presentarse con 125 libras exactas para su combate ante Tatsuro Taira. El tijuanense fue de los más ovacionados del día, reflejando la fuerza de una comunidad que recorrió la frontera para acompañarlo, junto con todos los extranjeros que también lo apoyan. A diferencia de la noche anterior -cuando evitó entrar en polémicas sobre un posible retiro o futura pelea con Henry Cejudo-, hoy Moreno se mostró enteramente concentrado en su objetivo: regresar a la disputa por el campeonato mosca. Taira, por su parte, también cumplió con 126 libras y fue recibido con respeto por el público pese a que no contaba con mucho apoyo de sus paisanos en el recinto.
Otro momento especial para quienes viajaron desde México se vivió con Manuel “Loco” Torres, quien detuvo la báscula en 156 libras para su enfrentamiento contra Grant Dawson. El chihuahuense recibió gran apoyo de los aficionados, muchos de los cuales portaban banderas tricolores y corearon su nombre al subir al escenario. Para Torres, esta pelea representa una oportunidad importante de seguir escalando en una división que suele dar sorpresas.
El resto de la cartelera avanzó sin complicaciones, salvo Bruno Ferreira y Mairon Santos, quienes excedieron el límite de sus divisiones y deberán entregar el 20% de su ganancia, aunque sus combates continúan en pie. En general, todos lucieron listos y en buen estado físico, completando así el último paso antes de subir al octágono.
Con los combates oficialmente pactados y los protagonistas en peso, UFC 323 se encamina a ofrecer una noche explosiva en la que México tendrá representación significativa dentro y fuera del octágono. Para Las Vegas, será un cierre espectacular de temporada; para la afición tijuanense, una velada imperdible que podría marcar nuevos capítulos en las carreras de Brandon Moreno y “Loco” Torres.


Fotografías: Miguel Palacios