La pesca de langosta roja del Pacífico quedó formalmente suspendida a partir del 15 de febrero, tal como marca la Carta Nacional Pesquera. A partir de esta fecha inicia un periodo de veda de siete meses. Con el objetivo de proteger la etapa reproductiva de la especie en aguas de Baja California.
La titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura (SEPESCA), Alma Rosa García Juárez, explicó que, con base en los registros hasta noviembre de 2025 y el comportamiento de temporadas anteriores, se estima una captura cercana a las 525 toneladas en la entidad. Sin embargo, el balance económico no resultó tan favorable para el sector debido a la volatilidad de precios en el mercado internacional y a las variaciones del tipo de cambio.

García Juárez recordó que la veda se sustenta en estudios biológicos que determinan los periodos críticos para la reproducción de la langosta roja. Por ello, llamó tanto a la población como a los propios consumidores a respetar la normatividad y evitar la compra de producto capturado de forma ilegal durante los meses de restricción.
En Baja California operan 34 organizaciones con permiso de aprovechamiento comercial de la especie. Estas organizaciones trabajan con 259 embarcaciones y dan empleo directo a alrededor de 800 pescadores en temporada. De acuerdo con la SEPESCA, el ciclo autorizando comienza cada 16 de septiembre a las 00:00 horas y concluye el 15 de febrero a las 24:00 horas.

El destino principal de la langosta roja bajacaliforniana continúa siendo el mercado asiático. Taiwán, China y Singapur, la mantienen como uno de los mariscos más cotizados. La autoridad estatal reiteró que el respeto a la veda es clave para sostener esa cadena de valor sin comprometer la disponibilidad futura del recurso.
Fotografía: SEPESCA