Luego del inesperado desalojo que obligó a cerrar sus puertas en la colonia La Cacho, el querido restaurante español Lorca vuelve a encender sus fogones, ahora en una nueva ubicación: sobre la Avenida Ferrocarril, en la colonia del Prado.
Desde temprano, decenas de tijuanenses se dieron cita para celebrar el regreso de uno de los espacios gastronómicos más tradicionales de la ciudad. “Desde las ocho de la mañana había gente esperando. No han dejado de llegar”, compartió con emoción Gerardo Ávila, copropietario del lugar.
El restaurante, que ha conquistado paladares por más de una década, regresa con el mismo equipo, cocineros y personal de servicio que lo ha hecho destacar. “No quisimos que cambiara nada. Queremos que la gente siga sintiendo esa familiaridad, esa calidez, y por supuesto, el mismo sabor de siempre”, agregó Ávila.
La noticia del cierre había generado tristeza entre sus clientes habituales. Alejandro Duarte, quien junto a su familia ha sido cliente frecuente durante diez años, comentó que ver el restaurante cerrado fue un golpe inesperado. “El servicio, la comida, el ambiente… todo lo hace especial. Nos dio mucha alegría saber que reabriría”, expresó.


También Karla Rivera, una comensal que celebraba fechas especiales en Lorca, recordó con nostalgia los desayunos con amigas, familiares y su esposo. “Es uno de mis lugares favoritos. Me dolió mucho cuando cerraron, pero hoy me alegra que esta tradición siga viva en Tijuana”.
Con su reapertura, Lorca no solo recupera un espacio físico, sino que resucita un pedazo de la memoria colectiva de muchas familias tijuanenses, que han encontrado entre sus platillos y su ambiente un lugar para compartir historias, afectos y buenos momentos.
El nuevo Lorca ya está abierto y, si algo ha quedado claro, es que esta tradición tiene raíces profundas en la ciudad… y el cariño de su gente es más fuerte que cualquier cierre.




Fotografías: Luis Bautista