El ciclismo mexicano vive un momento dorado gracias a Isaac del Toro, joven de apenas 21 años nacido en Ensenada, Baja California, que volvió a escribir su nombre con letras grandes en la historia del deporte. Este sábado, el pedalista se convirtió en el primer mexicano en ganar la Vuelta a Burgos y el cuarto latinoamericano en lograrlo, sumándose a leyendas como los colombianos Mauricio Soler, Nairo Quintana e Iván Ramiro Sosa.
En una hazaña de carácter y resistencia. En la primera etapa sufrió una caída, y en la última, cuando el título parecía en la bolsa, un pinchazo a 14 kilómetros de la meta puso todo en riesgo. Pero Del Toro no se rindió. Con la ayuda de su equipo UAE Team Emirates, cambió de bicicleta y recuperó el control para cruzar la meta final con 19 segundos de ventaja sobre el italiano Lorenzo Fortunato, asegurando el campeonato.
Lo más impresionante: no ganó ninguna etapa individual, pero su consistencia y estrategia lo mantuvieron siempre en la pelea. En la última jornada, en las duras subidas de las Lagunas de Neila, terminó segundo, lo suficiente para cerrar con un tiempo acumulado de 19 horas, 46 minutos y 48 segundos.
La Vuelta a Burgos es solo la más reciente joya en un 2025 de ensueño para Isaac del Toro. Este año ha conquistado la Milano–Torino, la Vuelta a Austria —ganando la general, montaña y jóvenes, con tres etapas consecutivas—, la Clàssica de les Terres de l’Ebre, el Circuito de Getxo, y el Giro de Italia, donde ganó la etapa 17 en Bormio, se coronó como segundo en la general, obtuvo la maglia bianca y se convirtió en el primer mexicano en vestir la maglia rosa. En total, ya suma nueve victorias en la temporada, consolidándose como un verdadero orgullo ensenadense y una de las figuras emergentes más poderosas del pelotón mundial.

Fotografía: Cortesía