Luis Alberto Cetto, director general de Grupo L.A. Cetto, destacó la dependencia del Valle de Guadalupe en el agua subterránea para el riego de sus viñedos, vital para la producción vitivinícola de la región. En entrevista, explicó que la escasez de agua representa un reto constante para mantener la calidad y volumen de producción en la zona, la más importante en México para la elaboración de vino.
Actualmente, el Valle enfrenta una temporada seca que limita la disponibilidad de agua, lo que hace indispensable la planeación y aplicación de nuevas tecnologías. Cetto mencionó que en California, estados vitivinícolas vecinos, se emplean aguas tratadas para el riego, práctica que podría replicarse para reducir la presión sobre los mantos acuíferos y asegurar la sustentabilidad del sector.
La falta de lluvias y el estancamiento de algunos proyectos hidráulicos en la región agravan la situación, generando incertidumbre en el sector agrícola y turístico. De acuerdo con datos del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valle de Guadalupe, el agua es el recurso más crítico para la producción de vino, y su escasez afecta desde la plantación hasta la cosecha.
El empresario señaló que es urgente que los gobiernos implementen políticas públicas que integren la modernización de los sistemas de riego, la captación de aguas pluviales y el uso eficiente del recurso. Estas acciones serían clave para garantizar el suministro constante y la conservación ambiental, evitando poner en riesgo la economía local.
El Valle de Guadalupe, reconocido internacionalmente por la calidad de sus vinos y su crecimiento como destino turístico, debe asegurar la disponibilidad de agua para mantener su desarrollo sostenible. La correcta gestión hídrica será fundamental para preservar la viña y las comunidades que dependen de ella.

Fotografía: AGP