En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, distintos colectivos de búsqueda realizaron este viernes una marcha pacífica en Zona Río, donde exigieron “Justicia y Verdad” para sus familiares desaparecidos.
La movilización comenzó en la Glorieta Cuauhtémoc y avanzó hasta la Glorieta de las Tijeras, con manifestantes que portaban cartulinas, fichas de búsqueda y fotografías de sus seres queridos, alzando la voz para exigir a las autoridades avances concretos en las investigaciones.
Posteriormente, las familias regresaron al punto de partida, donde instalaron una galería con retratos de sus familiares desaparecidos, como un acto simbólico de memoria y resistencia.


“MI HIJO ESTÁ EN UN PANTEÓN, QUIERO JUSTICIA”
El presidente del colectivo Todos Somos Erick Carrillo, Eddy Carrillo, recordó su propia experiencia en la búsqueda y señaló que, aunque ya no participa activamente en las labores de localización, continuará demandando justicia para su hijo y para todas las personas que fueron encontradas sin vida.
“Yo quiero que paguen los responsables. Mi hijo no está en casa, mi hijo está en un panteón y voy a salir a las calles hasta que se le haga justicia. A donde tenga que ir, en toda la república mexicana voy a pedir justicia por mi hijo”, expresó con firmeza.
Carrillo reconoció que en los últimos años ha habido mayor apoyo institucional en cuanto a equipo y agentes de búsqueda, pero subrayó que las desapariciones también han aumentado, con un promedio de entre mil y dos mil casos nuevos por año en Baja California.
UNA LUCHA QUE NO SE DETIENE
Los colectivos reiteraron que la exigencia no solo es hacia las autoridades locales, sino también hacia el Estado mexicano en su conjunto, ya que la problemática de la desaparición forzada trasciende fronteras y sigue dejando familias incompletas.
En medio de pancartas con la frase “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, las familias cerraron filas y aseguraron que continuarán manifestándose hasta obtener respuestas claras y justicia para las víctimas.





Fotografías: Luis Bautista