Con papel y lápiz en mano, Germán Hernández plasma su imaginación y experiencias de vida en dibujos que se han convertido en su principal sustento, con la esperanza de reunir recursos para regresar a Hidalgo, donde asegura lo espera su familia a la que no ve desde hace muchos años.
Antes de dedicarse al arte, Germán trabajaba como plomero y electricista. Sin embargo, tras sufrir un accidente hace cinco años que le lesionó la rodilla y le quitó movilidad, ya no pudo continuar con su oficio.
Fue en el Pasaje Rodríguez, al observar a un profesor de arte, cuando decidió tomar clases de dibujo. Desde entonces, encontró en esa disciplina una nueva manera de ganarse la vida.


“Entre más dibujo más me sale, gano más experiencia, me gusta dibujar de todo: leones, tigres, gacelas, todo lo que está en la selva y todo lo que tengo en mi imaginación”, compartió.
A pesar de su esfuerzo, Germán señaló que en ocasiones le roban el dinero que logra reunir con sus obras, e incluso el material de trabajo. Aun así, dijo no rendirse.
“Yo sigo trabajando, hasta ahorita pues no me doy por vencido, yo sigo luchando, el arte me da cierta concentración mental para tener la capacidad de crear algo desde la imaginación”, expresó.
El señor Germán pidió apoyo de la comunidad para adquirir su medicamento y reunir dinero suficiente para regresar a Hidalgo. “Estoy muy lejos, soy de Hidalgo, mi familia allá está, tiene mucho tiempo que no los veo, ellos no saben si estoy vivo o muerto, pero en verdad que yo los quiero mucho”, afirmó.
Quienes deseen conocer su trabajo pueden encontrarlo en la Zona Centro de Tijuana, principalmente en la calle Tercera, entre avenida Revolución y Constitución, donde suele exponer sus dibujos.



Fotografías: Luis Bautista