La mañana del jueves 25 de septiembre de 2025, Juan Alberto Camarillo Zavala, jefe regional de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG) para la Región “D”, fue asesinado a balazos cuando circulaba por la carretera San Felipe–Dolores Hidalgo; su vehículo apareció incendiado minutos después. El hecho ocurrió a la altura de la comunidad La Estancia; primeros reportes ubican el cuerpo en las inmediaciones de Capillas. La FGEG condenó el crimen y anunció actos de investigación para identificar y detener a los responsables.
Según la información inicial, el ataque fue directo y premeditado. Además del vehículo siniestrado, en un punto posterior del tramo carretero se localizó, de forma extraoficial, un auto March blanco abandonado, que podría estar ligado a la agresión. La FGEG informó que coordina operativos con corporaciones estatales y federales, revisión de cámaras cercanas y peritajes en la escena.
En un comunicado, la institución advirtió que “la fuerza del Estado se hará sentir” y que no habrá impunidad contra quienes agredan a servidoras o servidores públicos. Las diligencias incluyen análisis balístico, trazado de rutas de huida y entrevistas a testigos en poblados colindantes. La autoridad no reportó personas detenidas hasta el cierre de esta edición. Toda persona señalada como probable responsable goza de presunción de inocencia hasta sentencia.
Guanajuato concentra una de las tasas más altas de violencia del país y registra ataques recurrentes contra personal de seguridad y funcionarios. Entre 2018 y 2025, medios documentan al menos 60–64 asesinatos de actores políticos y servidores públicos en la entidad, lo que ha derivado en protocolos reforzados de protección y reacción interinstitucional. El caso Camarillo se suma a esa estadística y eleva la presión por resultados inmediatos.

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