Humberto Valdés Romero, presidente de la Federación de Transporte y Experiencias en Rutas Vinícolas de Baja California (Fetraex), exigió acciones inmediatas en la carretera Ensenada–Tecate (Carretera Federal 3), al señalar deterioro del pavimento, señalización deficiente e iluminación insuficiente. De acuerdo con el dirigente, en los últimos 12 meses han ocurrido al menos 15 fallecimientos en ese tramo de 125 kilómetros, además de pérdidas económicas por retrasos y siniestros viales. La petición se dirige a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), responsable del mantenimiento.
El llamado se ancla en la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMYSV), vigente desde mayo de 2022, que establece como principio que toda muerte por siniestro vial es prevenible. “La omisión no puede continuar”, apuntó Valdés Romero, al subrayar que la vía articula turismo, agroindustria, pesca, logística e intercambio binacional con California (EE. UU.). Reiteró que la conectividad terrestre impacta directamente en la competitividad del estado y en la seguridad de quienes usan el corredor a diario.
Según la Fetraex, se han ejecutado obras y reparaciones sin dispositivos preventivos adecuados, lo que contraviene el Artículo 37 de la LGMYSV —que obliga a señalizar antes y durante los trabajos—. También citó la Norma Oficial Mexicana NOM-086-SCT2-2023 (NOM-086), que exige señalamiento uniforme y barreras de protección en zonas de obra. La ausencia de estos elementos, añadió, incrementa el riesgo de choques por alcance, salidas de camino y maniobras evasivas.
¿Qué se espera de este plan?
El dirigente pidió a la SICT y a su representación en Baja California un plan de trabajo con metas y calendario: repavimentación por tramos críticos, señalamiento horizontal y vertical homologado, instalación de barreras de contención, iluminación en puntos de alta incidencia y auditorías de seguridad vial. Enfatizó que el diagnóstico debe considerar aforos de carga, temporadas turísticas, curvas de siniestralidad y coordinación con corporaciones municipales y estatales.
Por su parte, transportistas, cámaras y prestadores de servicios del corredor Ensenada–Valle de Guadalupe–Tecate respaldaron la demanda y solicitaron informar públicamente el estado de los contratos de conservación y sus avances. “Se trata de una ruta estratégica; cada cierre o accidente nos cuesta empleos y reservas”, señalaron.
La autoridad competente deberá definir medidas emergentes de señalización, cronograma de intervenciones y supervisión permanente en frentes de obra. En tanto, se recomienda extremar precauciones, respetar límites de velocidad y reportar incidentes al 911; para denuncia anónima, 089.
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