La falta de respeto a las normas de tránsito continúa siendo un factor de congestión vehicular en la intersección de la Vía Rápida Alamar con el bulevar Lázaro Cárdenas, en dirección hacia la zona de la 5 y 10.
En este punto, automovilistas forman hasta tres carriles de manera irregular, lo que provoca un “cuello de botella” que afecta la circulación y genera retrasos en varios kilómetros de la vialidad.
La problemática se intensifica durante las horas pico, cuando el flujo vehicular aumenta y los tiempos de traslado se prolongan para cientos de conductores.
De acuerdo con testimonios de usuarios, la falta de señalamientos viales claros, sumada a la ausencia de cultura vial, han convertido a esta intersección en un punto crítico para la movilidad de la ciudad desde hace varios años.



Fotografías: Miguel Montalvo