La Fiscalía General del Estado investiga como terrorismo el ataque ocurrido la noche del miércoles en sus instalaciones de la Unidad Antisecuestros, en la colonia Playas de Tijuana, donde tres drones lanzaron artefactos de fabricación casera que impactaron en el estacionamiento del inmueble.
De acuerdo con los primeros reportes, los dispositivos contenían clavos y fragmentos metálicos dentro de botellas plásticas, provocando daños en cuatro vehículos -uno de ellos oficial- sin que se registraran personas heridas.
La fiscal general, María Elena Andrade Ramírez, confirmó que los explosivos no correspondían a material militar, sino a artefactos con capacidad de daño moderado. Añadió que el ataque coincidió con la detención reciente de un presunto extorsionador catalogado como de alto riesgo, aunque evitó revelar su identidad por cuestiones de proceso penal.
Autoridades de los tres niveles de gobierno desplegaron un operativo de contención en la zona, luego de que vecinos reportaran el sobrevuelo de un dron sin luces, aparentemente utilizado para detonar los artefactos. Elementos de la Guardia Nacional realizaron disparos para intentar derribarlo, sin lograrlo.


La Fiscalía no descarta una posible conexión con los ataques registrados semanas atrás en Tijuana y Ensenada, donde se documentaron incendios de vehículos y agresiones coordinadas. De acuerdo con la titular de la dependencia, dichos hechos podrían representar una respuesta criminal ante las recientes detenciones de líderes de distintas células delictivas.
“El uso de drones para agredir instalaciones públicas es un patrón que preocupa. No sólo por su capacidad de daño, sino por el mensaje de intimidación que conlleva”, sostuvo Andrade Ramírez.
Mientras continúan las investigaciones, la zona de Playas de Tijuana permanece bajo resguardo militar y policiaco. La autoridad estatal confirmó que los peritajes incluyen la recuperación de fragmentos metálicos y restos de los dispositivos lanzados, con el fin de rastrear su origen.


Fotografías: Karen Castañeda