La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda afirmó que la salud mental es una prioridad dentro de la política de salud pública de Baja California, destacando el trabajo que realiza el Gobierno del Estado a través de una red integral de atención que brinda más de 40 mil servicios anuales en los siete municipios.
Durante su conferencia mañanera, la mandataria hizo un llamado a romper el estigma que persiste alrededor de los trastornos mentales y atenderlos con la misma importancia que la salud física.
El secretario de Salud, Adrián Medina Amarillas, explicó que desde el inicio de la actual administración, la salud mental y las adicciones dejaron de ser temas tabú para convertirse en un eje prioritario de salud pública.
Actualmente, Baja California es la única entidad del país con un programa estatal de salud mental comunitaria, que articula los esfuerzos del Instituto de Psiquiatría y de la Secretaría de Salud a través de 12 Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones, ubicados en zonas de alta vulnerabilidad.
Estos centros operan bajo el programa “Vibra”, que promueve la detección temprana, la orientación psicológica y la atención comunitaria, involucrando liderazgos locales en el acompañamiento a niñas, niños, adolescentes y sus familias.
Asimismo, el funcionario informó que el sistema estatal de salud ha reforzado la atención a niñas y niños con trastorno del espectro autista, mediante terapias especializadas y salas sensoriales instaladas en los siete municipios, ampliando este año la cobertura en San Quintín y San Felipe.
La Línea de la Vida 075 ha brindado más de 12 mil intervenciones psicológicas inmediatas, y el estado ocupa el primer lugar nacional en centros de rehabilitación certificados por la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, gracias a la colaboración entre gobierno e instituciones sociales.


