La Selección Mexicana Sub-17 terminó tercera del mundo tras vencer a Brasil en penales (3-1, 1-1 en tiempo regular) en Rabat. El empate llegó en la agonía y en la tanda volvió a emerger Valentina Murrieta, gran figura tricolor durante todo el torneo. Este podio completa un torneo notable y coloca nuevamente a México entre la élite juvenil del planeta.


En Fase de Grupos (B), México arrancó con derrota ante Corea del Norte (0-2), pero se levantó con dos victorias: 1-0 a Países Bajos y 1-0 a Camerún, ambas con golazos de Citlali Reyes en la recta final, para clasificar segundo. Con esa reacción, el Tri encadenó cuatro duelos sin recibir gol.
En octavos, el Tri superó a Paraguay 1-0 con cabezazo de Berenice Ibarra al 17’. Murrieta sostuvo el cero con atajadas clave.
En cuartos, ante Italia, México empató 0-0 y avanzó por penales (5-4): Murrieta detuvo en el juego y en la tanda para sellar el pase a semifinales.
La semifinal fue un 0-1 frente a Países Bajos (gol al 69’), lo que envió a México al duelo por el bronce. En el partido por el tercer lugar, el Tri igualó en el cierre y ganó la tanda a Brasil con solvencia (3-1). La arquera mexicana Murrieta fue elegida como el guante de oro del Mundial gracias a sus increíbles exhibiciones.
El bronce confirma la proyección de esta generación y vuelve a poner a México en el podio mundial Sub-17, después del subcampeonato de Uruguay 2018.


Fotografía: Cortesía