TIJUANA, B.C. — Entre el ruido del tráfico y el paso apresurado de los turistas, una voz potente detiene el tiempo en el centro de la ciudad. El tenor Ezequiel Ojeda ha decidido transformar la emblemática Avenida Revolución en su propio escenario, interpretando su repertorio lírico frente a quienes transitan diariamente por la zona.
Lejos de las luces de los teatros, el cantante explicó que, cuando no tiene presentaciones programadas, acude a la vía pública. Su propósito es claro: compartir su trabajo de manera honesta y generar un diálogo directo con la comunidad fronteriza.
Rompiendo la barrera del escenario

Para el tenor Ezequiel Ojeda, cantar en la calle ofrece una intimidad que los grandes auditorios a veces impiden. Pese a su amplia experiencia profesional, reconoce que existe una distancia natural en los recintos formales.
«Muchas veces el escenario tiene una barrera enorme entre el público y el artista; muchas veces no conectas», afirmó el cantante, quien valora la reacción inmediata y genuina de los peatones.
Su trayectoria respalda su talento. Su formación inició en el Conservatorio de Baja California y su voz ha resonado en el Ayuntamiento de Tijuana, la Ópera de la Ciudad y el Centro Cultural Tijuana (Cecut). Además, formó parte del proyecto Ópera Ambulante, diseñado precisamente para descentralizar el bel canto.
Un respiro en una ciudad acelerada

Ojeda reconoce que Tijuana es una ciudad de ritmo vertiginoso. Aunque muchos desearían detenerse a escucharlo, las obligaciones a veces ganan. Sin embargo, cree firmemente en el poder de la música para transformar el día de las personas.
«Vivimos en una ciudad muy agitada, con un montón de situaciones, y a veces escuchar a un cantante o a un violinista te cambia el chip», comentó.
El artista destaca la generosidad del público tijuanense, al que describe como abierto a propuestas distintas y con un interés particular en la ópera. Además, celebró la reciente adecuación de la Avenida Revolución, la cual ha consolidado al corredor como un punto de reunión ideal para disfrutar del arte urbano.