La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda destacó que los recursos hídricos pertenecen al pueblo de México y son esenciales para la vida comunitaria, en concordancia con la Constitución. Durante su Conferencia Matutina, subrayó que la reciente aprobación de la nueva Ley General de Aguas Nacionales representa un avance significativo para la gestión responsable del recurso.
La mandataria expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien impulsó esta ley con un enfoque que reconoce al agua como un derecho humano y busca frenar prácticas como el acaparamiento, la sobreexplotación y la especulación. Añadió que las reformas surgieron del diálogo permanente entre sociedad, gobierno, sectores productivos y distritos de riego, donde también se aclararon interpretaciones imprecisas.
Ávila Olmeda puntualizó que la Ley no impide heredar propiedades con concesiones, no limita la venta de tierras con títulos vigentes, no contempla revocaciones automáticas y no criminaliza a pequeños productores. Además, reconoce derechos históricos de pueblos indígenas y sistemas comunitarios tradicionales.
Señaló que es incorrecto afirmar que la reforma busca favorecer intereses privados o transferir agua a otros países. Su finalidad es revertir la mercantilización del agua instaurada en 1992 y establecer un uso justo y ordenado del recurso.
El titular de la Secretaría para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua, Víctor Daniel Amador Barragán, señaló que la Ley permitirá impulsar esquemas como captación pluvial, abasto comunitario en zonas sin red hídrica y la incorporación de la figura de actividad agropecuaria familiar. Asimismo, se fortalecen las medidas para combatir el robo de agua mediante sanciones que pueden alcanzar 30 mil UMAS.
La gobernadora reiteró que se mantendrá una mesa abierta para atender inquietudes del sector productivo y fortalecer la actividad agrícola y ganadera en regiones como Ensenada, Maneadero y San Quintín.

