El sector turístico de Ensenada cerró 2025 con una reconfiguración basada en información, diálogo y planeación, con la mira puesta en mejorar la experiencia de quienes visitan el municipio. Así lo expuso Andrés Martínez Bremer, presidente de Proturismo de Ensenada, al presentar un balance del trabajo realizado durante el año.
Martínez Bremer explicó que se incorporaron plataformas de análisis que permiten observar con mayor precisión cómo se mueve el visitante, qué percepción tiene del destino y en qué momentos se generan mayores presiones en la ciudad. Con estos insumos, dijo, el sector público y privado dejó de trabajar solo con intuiciones y comenzó a tomar decisiones con base en información medible.
El dirigente señaló que estos datos ayudan a ubicar zonas con más carga de tránsito, horarios críticos, desempeño de distintos segmentos turísticos y áreas donde la experiencia del visitante se ve afectada. Esto, añadió, permite priorizar acciones y ordenar mejor los esfuerzos de promoción, operación y coordinación.
ESCUCHA TERRITORIAL Y TURISMO SENSORIAL
Además del análisis técnico, Martínez Bremer destacó un ejercicio sostenido de escucha con prestadores de servicios, comunidades y autoridades. Durante 2025 se realizaron encuentros y mesas de trabajo que permitieron recoger inconformidades, propuestas y alertas que no siempre aparecen en las estadísticas, pero que influyen de manera directa en la percepción del destino.
Dentro de este proceso tomó fuerza el enfoque de turismo sensorial, que integra accesibilidad, inclusión y diseño de experiencias para personas con distintas capacidades físicas, sensoriales o cognitivas. De acuerdo con Proturismo, el objetivo es que este modelo forme parte de la planeación general y no se limite a proyectos aislados o simbólicos.
MOVILIDAD, ORDEN Y COORDINACIÓN
El presidente de Proturismo subrayó que la competitividad turística también depende de factores estructurales como movilidad, señalización, seguridad, calidad del espacio público y orden urbano. Estos elementos, apuntó, forman parte de una lectura integral del destino y requieren coordinación entre distintos niveles de gobierno y el sector productivo.
Martínez Bremer indicó que el análisis de 2025 permitió identificar los periodos de mayor presión turística y al mismo tiempo oportunidades para diversificar la oferta y distribuir mejor la demanda durante el año. Señaló que una gestión continua de la información puede ayudar a reducir fricciones, mejorar la experiencia del visitante y disminuir impactos para residentes.
De cara a 2026, el organismo considera prioritario mantener la recopilación de datos, sostener la escucha con actores del sector y dar seguimiento a los acuerdos alcanzados. “El reto es que la información y el diálogo se traduzcan en decisiones concretas que beneficien tanto a la comunidad como a quienes eligen a Ensenada como destino”, planteó Martínez Bremer.
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