La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Avila Olmeda, supervisó los trabajos de mantenimiento del Acueducto Florido–Aguaje, infraestructura clave para el suministro hídrico en Tijuana y Playas de Rosarito.
La mandataria estatal informó que, una vez concluidos los trabajos, la recuperación del servicio se realizará de forma paulatina, conforme avance la puesta en operación del sistema. Esta obra beneficiará a 691 colonias de ambos municipios, impactando positivamente a más de un millón de habitantes.
Marina del Pilar destacó que el acueducto, instalado en 1982, no había recibido un mantenimiento integral de esta magnitud, por lo que se destinó una inversión aproximada de 50 millones de pesos, con el propósito de garantizar su funcionamiento durante los próximos 25 años.
“Es una obra que no se ve porque está bajo tierra, pero es fundamental para llevar agua a los hogares de Tijuana y Rosarito. Aquí se demuestra que cuando los recursos públicos se ejercen con honestidad, alcanzan para más”, expresó la gobernadora.
Este acueducto es considerado el más importante de Tijuana, ya que abastece al 40 por ciento de la población. La gobernadora agradeció la comprensión de la ciudadanía ante los trabajos realizados, que requirieron una suspensión temporal del servicio.
Por su parte, el director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), Jesús García Castro, señaló que estas acciones permitirán reducir interrupciones recurrentes en el suministro y fortalecer la infraestructura hidráulica de la región.


