Un grupo del Departamento de Biotecnología Marina del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese) probó una dieta con probióticos del género Bacillus para el erizo morado. El objetivo fue mejorar la calidad de sus órganos reproductores y volverlo apto para venta. El trabajo lo desarrollaron en el marco de una tesis de maestría y bioensayos de ocho semanas.
¿POR QUÉ EL ERIZO MORADO?
El equipo se enfocó en el erizo morado por un problema doble: económico y ambiental. En Baja California se pesca desde 1993, cuando el erizo rojo mostró señales de sobrepesca. Con el tiempo, la abundancia del erizo morado y otros factores presionaron los bosques submarinos de kelp (Macrocystis pyrifera). También influyeron olas de calor marinas, cambio climático y la menor presencia de depredadores.
En este escenario aparecen los llamados “desiertos de erizos”. Son zonas con muchos organismos y poco alimento. Además, muchos ejemplares quedan “flacos” y no alcanzan talla ni gónadas con valor comercial. En el mercado internacional, la calidad se define por tamaño, firmeza y, sobre todo, el color amarillo–naranja.
PROCESO DE LA DIETA
La propuesta que se puso a prueba fue una dieta con harinas vegetales terrestres y probióticos Bacillus. El planteamiento busca evitar dietas basadas en kelp o peces. Según los investigadores, los probióticos actúan como apoyo digestivo dentro del intestino. Se trata de bacterias consideradas seguras bajo la categoría “Generally Recognized As Safe” (GRAS) en la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos.
El trabajo lo encabezó académicamente el doctor Jorge Olmos Soto, con colaboración del maestro Manuel Acosta Ruiz y del doctor Jeremie Bauer. La tesis la realizó Alfonso Rodríguez Sandoval, del posgrado en Ciencias de la Vida del Cicese. En laboratorio, evaluaron tres cepas de Bacillus y las aplicaron en distintas fases reproductivas del erizo.

Los resultados reportados señalan mejoras claras en desarrollo gonadal y pigmentación. Con probióticos, las gónadas alcanzaron grados de color A y A+. También subió la supervivencia por arriba de 80%, frente a 45% sin probióticos. El índice gonadosomático llegó a 14–16% con probióticos, y se quedó en 8% sin ellos. El umbral comercial citado fue 12%.
“RANCHING”
La estrategia que acompaña esta dieta es el “ranching”. Consiste en retirar erizos de áreas con kelp degradado y llevarlos a engorda controlada. En alrededor de dos meses, plantean, se puede obtener un producto de alto valor y reducir presión sobre los mantos. El siguiente paso, indicaron, es afinar la fórmula, estandarizar resultados y hacer el modelo accesible a productores.
Como parte del trabajo, el Cicese firmó un convenio con productores del Frente de Permisionarios Organizados del Sector Social Pesquero de Baja California. También se mencionó colaboración con pescadores del ejido Esteban Cantú y con el grupo MExCal (Manejo de Ecosistemas por las Californias) de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) Campus Ensenada. Con esos apoyos, obtuvieron ejemplares para pruebas y evaluación.
Fotografía: Cortesía