El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Ensenada, Julio Salinas López, urgió la creación de un plan hídrico con metas verificables. El dirigente señaló que la falta de suministro en más de cien colonias compromete la viabilidad del municipio. Esta demanda busca que los tres niveles de gobierno coordinen una respuesta inmediata ante el desabasto.
IMPACTÓ EN LA COMPETITIVIDAD Y DERECHOS BÁSICOS
Salinas López afirmó que el problema actual ya rebasó los límites operativos de la ciudad. Los cortes prolongados afectan directamente a hogares, escuelas y hospitales. Además, esta situación genera pérdidas económicas significativas en el comercio, el turismo y la industria local. El líder empresarial subrayó que la incertidumbre sobre el recurso desalienta nuevas inversiones y encarece los costos de operación.
La crisis hídrica también profundiza las brechas sociales en zonas con infraestructura deficiente. Según el CCE, el acceso irregular vulnera el derecho humano al agua y frena el desarrollo urbano. Por esta razón, el sector productivo considera que la planeación económica no puede avanzar sin certeza sobre la disponibilidad del líquido.
FUENTES DE ABASTECIMIENTO
Los diagnósticos técnicos muestran una presión creciente sobre los acuíferos que surten a la región. Algunos presentan señales críticas de sobreexplotación salina. Por otra parte, la recarga natural es limitada debido a la baja precipitación anual. Ensenada recibe apenas 200 milímetros de lluvia en promedio, lo que obliga a buscar soluciones estructurales externas.
El dirigente mencionó que existen proyectos estratégicos de gran escala, como Jatay y Ensenada Bay Village, que incrementan la demanda. Asimismo, zonas agrícolas como Maneadero y los valles productivos enfrentan una disminución constante en sus reservas. Salinas López advirtió que, sin nuevas fuentes de captación, la ciudad enfrentará restricciones severas a mediano plazo.
Sobre la futura planta desaladora en Playas de Rosarito, Salinas López aclaró que no representa una solución para este municipio. El diseño de dicha obra prioriza el consumo de Tijuana, Tecate y la zona de Rosarito. Por lo tanto, Ensenada requiere de alternativas locales y específicas para resolver su déficit de manera independiente.
CCE recordó que existen rutas planteadas desde hace años para moderar la escasez. Entre estas destacan:
* Ampliación de la desalinización local.
* Derivación de fuentes externas.
* Recarga dirigida de acuíferos.
* Reúso eficiente de aguas tratadas.
Por último, Salinas López planteó que las autoridades deben asumir su responsabilidad con un plan integral y financiamiento definido. El organismo empresarial exigió la publicación de calendarios de obra y mecanismos de transparencia para evaluar los avances. El CCE reiteró que garantizar el abasto continuo es la única vía para mantener el bienestar social y la certidumbre económica en la región.