Uno de los villanos más inquietantes que ha dejado el cine slasher en años recientes está por regresar para una nueva noche de Halloween. El Bufón 2 llega con una propuesta que promete más caos, más sangre y esa clase de tensión donde una noche mala siempre puede ponerse peor. No viene a suavizar nada. Viene a seguir atormentando mentes.
Después de lo ocurrido con Emma y Jocelyn, este ente maligno ahora pone en la mira a una nueva víctima: Max, una joven maga que terminará cruzándose con esta entidad sobrenatural que no juega a los trucos de feria. Lo suyo es otra cosa. El Bufón hace magia de verdad, una magia letal, hecha para convertir cada instante en amenaza.

Lo interesante es que esta secuela no parece conformarse con repetir la fórmula de persecución pura. Aquí hay un ligero giro. El slasher se mezcla con una especie de duelo mental y oscuro, donde la protagonista no solo tendrá que correr o esconderse, sino pensar rápido, improvisar y tratar de romper la lógica enferma de un enemigo que domina el caos como si fuera un escenario.
Y ahí está uno de los puntos más atractivos de la película: el centro no recae únicamente en el monstruo. También está en Max. Porque una historia así puede limitarse a poner a una joven a sobrevivir como pueda. Pero todo apunta a que aquí habrá una protagonista con más recursos, intuición y peso dentro del conflicto. No será solo alguien esperando el siguiente susto; será alguien intentando desmontar una pesadilla antes de que la despedacen.

La confrontación entre ambos suena prometedora. Max representa la ilusión controlada, el truco ensayado, la magia entendida como disciplina. El Bufón, en cambio, todo lo opuesto: desorden, sadismo y poder sin reglas. Ese choque apunta a convertir el horror en una batalla entre dos formas muy distintas de entender el engaño.
Para quienes quieran vivir esta nueva pesadilla, el estreno tiene como fecha el próximo martes 17 de marzo de 2026 en Cinépolis.


Fotografía: Cortesía