CIUDAD DE MÉXICO — Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó una situación deportiva internacional sin precedentes. Específicamente, la mandataria analizó la posibilidad de albergar los juegos de Irán en México. Por consiguiente, ella consideró esta sorpresiva reubicación como una opción totalmente factible.

Actualmente, la selección iraní enfrenta graves dificultades para jugar dentro de Estados Unidos. Ante esto, la Federación de Futbol de Irán inició intensas negociaciones diplomáticas. Ellos buscan trasladar todos sus partidos mundialistas hacia el territorio mexicano. «Lo están viendo con la FIFA… sí pueden realizar el torneo aquí en México», señaló la presidenta durante su conferencia matutina.
Tensiones políticas y problemas de visado
Esta radical propuesta surge debido a múltiples complicaciones administrativas y políticas binacionales. Las autoridades iraníes denuncian severos problemas con la emisión de visas norteamericanas. Además, ellos acusan una total falta de apoyo logístico por parte del gobierno estadounidense. Por lo tanto, la embajada de Irán solicitó la intervención urgente de la FIFA para garantizar su participación oficial.
Asimismo, las fuertes tensiones geopolíticas en Medio Oriente complican drásticamente el panorama deportivo. Recientemente, el presidente estadounidense Donald Trump emitió declaraciones muy polémicas sobre este delicado tema. El mandatario republicano declaró que la selección iraní es bienvenida al torneo internacional. Sin embargo, él sugirió que los atletas no participen por su propia seguridad física. En respuesta, las autoridades iraníes advirtieron que no existen condiciones seguras para competir en Norteamérica.
El Grupo G y la decisión final de la FIFA
Deportivamente, la selección de Irán forma parte del competitivo Grupo G del Mundial 2026. Este equipo asiático comparte sector junto con las escuadras de Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. Originalmente, el calendario oficial programaba sus encuentros iniciales en ciudades estadounidenses como Inglewood y Seattle. No obstante, la escalada militar regional podría cambiar esta planeación definitivamente.
Finalmente, Sheinbaum subrayó que la decisión final dependerá exclusivamente del organismo rector del futbol. «México tiene relación con todos los países del mundo… vamos a ver qué establece la FIFA», afirmó la mandataria. Cabe recordar que México ya funge como país anfitrión del torneo junto con Estados Unidos y Canadá. En consecuencia, cualquier reubicación de partidos dependerá de complejos acuerdos logísticos y políticos internacionales.