CIUDAD DE MÉXICO — Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó el reciente derrame en el Golfo de México. La mandataria descartó categóricamente la responsabilidad de Petróleos Mexicanos (Pemex) en esta emergencia ambiental. Según las investigaciones preliminares, un barco privado provocó este enorme vertido de hidrocarburos.
Por consiguiente, el Ejecutivo federal solicitó la intervención inmediata de la Fiscalía General de la República. Las autoridades buscan determinar las responsabilidades legales correspondientes. «Ya hay delito penal en este caso», sentenció Sheinbaum ante los medios de comunicación. Actualmente, esta densa contaminación afecta gravemente las costas de los estados de Tabasco y Veracruz.
Limpieza profunda y reparación de daños
A pesar de no ser la entidad responsable, Pemex encabeza las labores de limpieza marítima. La presidenta ordenó a Víctor Rodríguez, director de la paraestatal, supervisar personalmente estas urgentes acciones. Además, dependencias federales como la Profepa y la ASEA participan activamente en las indagatorias oficiales. El gobierno busca identificar rápidamente a la compañía dueña de la embarcación.
Asimismo, la mandataria reconoció un posible incidente menor vinculado a la refinería estatal Dos Bocas. Sin embargo, ella insistió en que el vertido principal provino inequívocamente de un buque comercial. Finalmente, la administración federal exigirá que la empresa culpable repare íntegramente los daños causados. Las autoridades mantendrán contacto directo con los pescadores y habitantes afectados de la zona costera.