TIJUANA, B.C.– Casi cinco toneladas de droga fueron incineradas este miércoles 25 de marzo en el Centro de Adiestramiento Regional II, ubicado en El Aguaje de la Tuna, como parte de los aseguramientos realizados en distintos operativos en la región.
La destrucción de los enervantes estuvo a cargo de personal de la Fiscalía General de la República, en coordinación con autoridades estatales, quienes supervisaron el proceso.
De acuerdo con información oficial, más de cuatro toneladas correspondían a metanfetamina —principalmente conocida como cristal—, además de marihuana y otras sustancias ilícitas.


Previo a la incineración, especialistas realizaron una demostración del uso de reactivos químicos para la identificación de narcóticos, explicando el procedimiento mediante el cual se determinan sustancias como marihuana, cocaína, metanfetamina y heroína.
Posteriormente, se procedió a prender fuego a bolsas y cajas que contenían la droga, lo que generó una densa columna de humo negro visible en la zona.

Autoridades señalaron que la metanfetamina representa la mayor parte de los decomisos en Tijuana, los cuales se realizan principalmente en carreteras y puntos de revisión, con la participación del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Policía Federal Ministerial y la Secretaría de Marina.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, Laureano Carrillo Rodríguez, informó que la mayoría de los aseguramientos se concentran en Tijuana, debido a la alta movilidad de estas sustancias en la región.

Por su parte, la titular de la Fiscalía General de la República en Baja California, Teófila González Lozano, detalló que entre lo incinerado se encontraban 178 kilos con 679 gramos de marihuana; 114 kilos con 561 gramos de clorhidrato de cocaína; 286 kilos con 589 gramos de otras variantes de cocaína; 4 toneladas con 85 kilos de clorhidrato de metanfetamina; 557 kilos de metanfetamina; 17 kilos con 815 gramos de opio; así como 174 kilos con 317 gramos de sustancias con clorhidrato de metanfetamina, entre otros compuestos.
En total, se destruyeron 4 toneladas con 932 kilos y 817 gramos de sustancias sólidas, además de 119 litros con 940 mililitros de clorhidrato de metanfetamina.
Autoridades indicaron que este tipo de acciones busca evitar que las sustancias lleguen a las calles, además de representar un impacto económico para los grupos delictivos.



Fotografías: José Vargas