Se realizo la entrega de cuatro calandrias eléctricas en Playas de Rosarito, una iniciativa que busca impulsar la electromovilidad, fortalecer la actividad turística del municipio y eliminar el uso de animales en este servicio, promoviendo el bienestar animal.
Durante el evento, la gobernadora Marina del Pilar destacó que la transición hacia unidades eléctricas representa un avance en materia de movilidad sustentable, al tiempo que brinda a las familias permisionarias una alternativa moderna para mantener su actividad económica.
La secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Norma Elvia Martínez Santos, señaló que esta acción forma parte de una política pública que integra el bienestar animal, la movilidad sustentable y el desarrollo turístico, con el propósito de proteger a los seres sintientes sin afectar el sustento de las familias que dependen de este servicio.
Por su parte, la presidenta municipal de Playas de Rosarito, Rocío Adame Muñoz, afirmó que la modernización de las tradicionales calandrias permitirá preservar una actividad emblemática del municipio, fortalecer la economía local y ofrecer un atractivo turístico acorde con las nuevas tendencias.
En tanto, el secretario de Desarrollo Económico y Turismo del Ayuntamiento de Playas de Rosarito destacó que el turismo representa uno de los principales motores económicos del municipio, donde ocho de cada diez actividades económicas están relacionadas con el sector servicios, por lo que la incorporación de estas unidades contribuirá a ofrecer una experiencia renovada para visitantes.
Durante la ceremonia, Ana Zambrano, una de las beneficiarias del programa, agradeció el respaldo recibido para modernizar su fuente de trabajo y aseguró que las nuevas calandrias eléctricas permitirán ofrecer un mejor servicio mientras se protege el bienestar de los animales.
Al concluir el evento, la gobernadora visitó al pony rescatado recientemente tras un presunto caso de maltrato animal, constatando su recuperación y reiterando que el Gobierno del Estado mantendrá una política de cero tolerancia a la crueldad contra los seres sintientes.


