Un grupo de surfistas y familias que acudieron el fin de semana a la playa 3 Emes, en El Sauzal, denunciaron la presencia de olor fuerte a combustible y una película brillante sobre el mar. El incidente ocurrió la mañana del domingo 19 de octubre y derivó en una queja formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
De acuerdo con los asistentes, el hedor apareció de forma repentina mientras esperaban olas. Varias personas salieron del agua de inmediato por el mareo y la irritación que comenzaron a sentir. Tras enjuagarse, notaron residuos aceitosos adheridos a la piel y a las tablas. Entre quienes documentaron el hecho estuvo Barbie García Ritchie, campeona de surf adaptado, quien expuso en redes sociales lo sucedido y llamó a proteger el área.
La doctora Beatriz Ibarra Macías, investigadora en medio ambiente y desarrollo, también se encontraba en el sitio. Ella ingresó la denuncia a través del portal de Profepa, al subrayar que un derrame de hidrocarburos impacta la salud humana y el ecosistema: afecta peces, invertebrados y aves, además de deteriorar la calidad del agua y la arena.
Testigos describieron una mancha iridiscente desplazándose con la corriente frente a la costa. El origen aún se desconoce. Por ello, los surfistas solicitaron muestreos de agua y sedimento, así como la identificación de fuentes potenciales en la zona marítima y ribereña. Pidieron, además, transparencia en los resultados y la aplicación de medidas correctivas si se confirma contaminación.
Colectivos locales recordaron que 3 Emes es un punto de práctica habitual para escuelas y atletas, por lo que exigieron una respuesta ágil de las autoridades ambientales. También plantearon revisar emisores, descargas y manejo de combustibles en el entorno inmediato para descartar eventos recurrentes.
Hasta el cierre de esta edición, la Profepa no había informado sobre inspecciones o resultados preliminares. La comunidad acuática se organizó para concentrar evidencias (fotos, videos y testimonios) y entregar un expediente robusto. “Necesitamos datos oficiales y un plan de remediación si procede”, coincidieron.
La denuncia pretende sentar un precedente de vigilancia ciudadana en playas de Ensenada y activar protocolos de atención cuando se perciban olor a gasolina, iridiscencias o residuos aceitosos en el litoral.