Autoridades de salud alertaron que durante este invierno se prevé un incremento significativo en los casos de enfermedades respiratorias virales en Baja California, por lo que hicieron un llamado urgente a la población a vacunarse contra la influenza y el COVID-19, especialmente a los grupos más vulnerables.
El coordinador de Vigilancia Epidemiológica de la Jurisdicción Sanitaria No. 2, Rosendo Rojas, explicó que estos virus suelen comportarse de manera cíclica, alternando años de alta incidencia con otros de menor impacto.

“Cuando la gente percibe que la enfermedad ya no es grave, deja de vacunarse. Este año muchas personas no se vacunarán y esperamos más enfermos y más muertes por influenza entre noviembre y marzo. Ya el próximo año, al ver el riesgo, volverán a vacunarse y los casos disminuirán”, señaló.
De acuerdo con el funcionario, la temporada invernal en Baja California inició en octubre y se extenderá hasta marzo de 2026, periodo en el que suelen aumentar los contagios de influenza, COVID-19 y resfriados comunes, incluyendo variantes como H1N1.
Rojas enfatizó que los adultos mayores, las personas con enfermedades crónicas —como diabetes, obesidad o hipertensión sin control—, así como los menores de cinco años, son quienes tienen mayor riesgo de complicaciones graves.


“Son ellos quienes deben ser los primeros en vacunarse, pero la recomendación es para toda la población”, subrayó.
La Secretaría de Salud informó que actualmente existe abastecimiento suficiente de vacunas contra influenza y COVID-19. En la Jurisdicción Sanitaria No. 2, que abarca Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, se mantiene un punto de vacunación abierto de forma continua, además de módulos en unidades de IMSS-Bienestar, ISSSTE e ISSSTECALI. Para aplicarse la vacuna, únicamente se requiere presentar una identificación oficial.
El especialista recordó que la influenza se manifiesta con un inicio súbito de síntomas, lo que la diferencia de un resfriado común.


“Es una enfermedad en la que uno un día está bien y al otro despierta con fiebre, tos y dolor de cabeza intensos. Puede ser grave, pero si se atiende a tiempo, tiene tratamiento, y éste es accesible y disponible en la Secretaría de Salud”, explicó.
Hasta el momento, no se han registrado muertes por influenza en la región durante este año, aunque se reporta una defunción por COVID-19 en las zonas bajo vigilancia epidemiológica.
Fotografías: Selene Reynoso