TIJUANA, B.C.– Activistas y defensores de los derechos de los animales realizaron la mañana de este lunes una manifestación pacífica en las instalaciones del Poder Judicial del Estado de Baja California, ubicadas en la delegación La Mesa, para exigir justicia en el caso del perro conocido como “El Chato”, quien murió presuntamente a causa de maltrato físico.
La protesta coincidió con la segunda audiencia relacionada con el caso. Durante la movilización, los asistentes portaron cartulinas y utilizaron altavoces para expresar sus demandas, además de lanzar consignas como “seamos la voz de quien no tiene voz” y “la justicia sin cárcel, no es justicia”.
Carmen Villarreal, integrante de la organización Abogados Animalistas México, explicó que durante esta segunda audiencia la defensa del imputado presentaría sus argumentos ante el juez, quien deberá determinar si el acusado será vinculado a proceso.

Detalló que, de darse la vinculación, se abriría un periodo de investigación complementaria con una duración aproximada de dos meses, tras el cual se emitiría una resolución judicial que podría derivar en una pena de prisión, conforme a lo establecido en la ley.
“Se abre un proceso de investigación que puede durar alrededor de dos meses y posteriormente se emite una resolución que, en caso de ser favorable, implicaría una pena de prisión”, señaló.
Villarreal precisó que, desde su perspectiva, los jueces han actuado conforme al marco legal vigente; sin embargo, consideró que una de las principales problemáticas se encuentra en la integración de las carpetas de investigación por parte de las autoridades.

Asimismo, indicó que actualmente existen alrededor de dos mil carpetas de investigación relacionadas con presuntos casos de maltrato animal que permanecen en etapa inicial, de las cuales únicamente cinco han sido judicializadas, situación que, afirmó, evidencia la necesidad de revisar y fortalecer el marco penal en la materia.
Finalmente, la abogada subrayó la importancia de establecer criterios más claros y sanciones diferenciadas que permitan delimitar las penas de acuerdo con la gravedad de las conductas cometidas en casos de crueldad animal.


Fotografías: José Vargas