El pasado cinco de marzo, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco descubrió un campo de exterminio en el rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco. En el sitio se encontraron tres hornos de cremación clandestinos, cientos de fragmentos óseos calcinados y aproximadamente 400 pares de zapatos, así como montañas de ropa y maletas que podrían pertenecer a víctimas.
Las investigaciones indican que muchas de las personas afectadas fueron atraídas con ofertas de empleo falsas que prometían pagos de 5,000 pesos semanales. Al llegar al lugar, eran despojadas de sus pertenencias y sometidas a entrenamientos forzados por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
NEGLIGENCIA DE AUTORIDADES: OPERATIVOS FALLIDOS
En septiembre de 2024, la Guardia Nacional realizó un operativo en el mismo rancho, deteniendo a 10 personas y rescatando a dos víctimas. Sin embargo, no se descubrieron los hornos, ni los restos humanos en ese momento, lo que ha generado críticas hacia las autoridades por una posible falta de exhaustividad en la investigación inicial.
El hallazgo causó profundo dolor e incertidumbre entre las familias de los desaparecidos. Muchas personas han reconocido pertenencias de sus seres queridos entre los objetos encontrados, lo que intensificó la angustia y la desesperación por obtener respuestas y justicia.
RESPUESTA DEL GOBIERNO: INVESTIGACIONES EN CURSO
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el descubrimiento en Teuchitlán como «terrible» y ha solicitado una investigación a fondo, involucrando a la Fiscalía General de la República. Se espera que las autoridades esclarezcan los hechos y se haga justicia para las víctimas y sus familias.

Fotografías: Luis Bautista